Patricia Coria, una de las pasajeras de la avioneta que se accidentó en una zona pantanosa del Beni, narró con voz temblorosa los angustiosos momentos que vivió junto a su hijo de cinco años, Iker, antes, durante y después de la caída de la aeronave. El piloto de la avioneta, que cubría la ruta Baures- Trinidad, reportó fallas mecánicas poco antes del aterrizaje forzoso. "Cuando escuché al piloto decir que la avioneta estaba fallando, agarré mi celular y le escribí a mi hermano: ‘El avión está fallando’. Estábamos a 60 millas de Baures hacia Trinidad, relató Coria, en una entrevista con TriniPlay. Coria reveló que era la primera vez que viajaba en avioneta. En medio del nerviosismo, intentó mantenerse serena por su hijo, lo abrazó, lo besó y se persignaron juntos. “Dije: 'que sea lo que Dios quiera'” El piloto, según su relato, logró comunicarse con otras dos avionetas que intentaron guiarlo hacia un lugar seguro. “Le dijeron que abra la puerta cuando esté por aterrizar, que se vaya a la parcela de los menonitas, pero él dijo que no conocía ese lugar. Cuando vio una pampa verde, decidió aterrizar ahí.” Coria describió el momento del impacto como una experiencia confusa y violenta. “Yo creía que estábamos aterrizando en algo firme. Pero cuando fue el impacto… no supe. Sentí agua y pensé que era gasolina. Solté a mi hijo, no sé por qué”, contó. Pese a las heridas que sufrió en la cabeza y el rostro, Patricia logró salir del avión, aunque fue una de las últimas en hacerlo. “Salí gritando: ‘¡Mi hijo, mi hijo!’. El capitán me dijo que estaba bien, y entonces lo vi con la señora Mirtha, estaba tranquilo. Fue el niño más valiente de todos”, dijo. Las autoridades investigan las causas exactas de la falla mecánica que provocó el accidente.
Milagrosamente, los cinco ocupantes de la aeronave sobrevivieron. Coria agradeció profundamente al piloto por su valentía. “Le agradecemos harto. Él dio la vida por todos nosotros y estuvo cuidando de todos hasta el final, expresó la mujer con lágrimas en los ojos.