Bolivia registró un incremento de cultivos de hoja de coca en 2019, llegando a 25.500 hectáreas, es decir, 2.400 hectáreas más que en 2018 cuando el estudio señaló que habían 23.100 hectáreas, según el último Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca, elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por su sigla en inglés).
La investigación, financiada por la Unión Europea (UE), establece que las regiones de los Yungas de La Paz, el Trópico de Cochabamba (que incluye zonas productoras en Santa Cruz y Beni) y el Norte de La Paz representaron 64, 34 y 2 por ciento de las áreas cultivadas con la hoja verde en el país, respectivamente.
Los datos indican que en la región de los Yungas de La Paz se detectó un incremento de 9 por ciento hasta alcanzar 16.296 hectáreas; en el trópico de Cochabamba se registró un incremento del 13 por ciento hasta alcanzar 8.769; mientras, en la región del Norte de La Paz, la superficie cultivada se incrementó en 44 por ciento hasta alcanzar 468 hectáreas del arbusto.
El trabajo alerta, además, que hubo un decremento en la superficie racionalizada/erradicada entre 2018 y 2019, de 11.174 a 9.205 hectáreas. En la gestión pasada, el 79 por ciento de la superficie eliminada corresponde al Trópico de Cochabamba, 16 por ciento a los Yungas y el Norte de La Paz y 5 por ciento a los departamentos de Santa Cruz y Beni.