El presidente Rodrigo Paz estará mañana en Valparaíso en el acto de toma de juramento de José Antonio Kast como nuevo presidente de Chile. La visita marcará el tercer encuentro entre ambos líderes y se perfila como el inicio de una nueva era en la relación bilateral.
El acercamiento entre Palacio Quemado y La Moneda llegará acompañado de dos acuerdos concretos y de la posibilidad de restablecer relaciones diplomáticas a nivel de embajadores, interrumpidas desde 1978. El tema está en carpeta, pero por ahora las conversaciones se manejarán a través de consulados, pero con diálogos de alto nivel. En todo caso, la presencia de Paz en la ceremonia de cambio de mando se producirá luego de una intensa agenda internacional que incluyó su participación en la cumbre Escudo de las Américas, realizada en Miami que fue convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Bolivia al mundo y el mundo a Bolivia, paso a paso. Esta semana va a ser (también) importante. Ahora toca el viaje a Chile; vendrá el Rey de España y cerraremos con Lula (presidente de Brasil)”, confirmó Paz ayer, al llegar de Miami
Visado diplomático
Uno de los primeros avances del acercamiento bilateral fue la firma del Acuerdo sobre exención mutua de visas. El instrumento establece que autoridades y funcionarios de ambos países que viajen en misión oficial ya no requerirán visa ni permisos de residencia especial, lo que facilitará los desplazamientos y el contacto directo entre autoridades.
La Cancillería boliviana destacó que la medida contribuirá a dinamizar el diálogo político y la cooperación bilateral, además de consolidar una comunicación más fluida entre los dos Estados.
La decisión también revierte un episodio de tensión diplomática ocurrido en 2016, cuando Chile decidió exigir visas a autoridades bolivianas tras la visita “no oficial” del entonces canciller David Choquehuanca a los puertos de Arica y Antofagasta. El impasse se dio en el contexto del tratamiento de la demanda marítima que planteó Bolivia contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
Recursos hídricos
El segundo acuerdo se relaciona con la gestión conjunta de recursos hídricos transfronterizos. Bolivia y Chile contarán con $us 5,3 millones de financiamiento internacional para ejecutar el proyecto Bolivia–Chile TDA/SAP para la gestión integrada de recursos compartidos en cuencas altoandinas, aprobado el 2 de marzo. La iniciativa permitirá elaborar instrumentos técnicos destinados a fortalecer la administración conjunta del agua en cuencas altoandinas compartidas. El proyecto cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Además, reforzará el trabajo de la Comisión Técnica Binacional sobre recursos hídricos compartidos, creada tras el memorándum de entendimiento firmado por ambos países el 15 de enero de 2026. El acuerdo pone fin a la tensión diplomática y judicial generada con la controversia de la naturaleza de las aguas del Silala.
En paralelo, el gobierno chileno ha expresado interés en restablecer relaciones diplomáticas a nivel de embajadores, una posibilidad que Bolivia no ha descartado. Ambos países mantienen relaciones únicamente a nivel consular desde 1978, cuando se rompieron los vínculos diplomáticos tras el fracaso de las negociaciones de Charaña.
La posibilidad de retomar embajadores forma parte del nuevo clima político generado por el acercamiento entre Paz y Kast.
El abogado y especialista en derechos humanos Rubén Darío Cuéllar, exembajador de Bolivia ante la ONU, consideró ayer que este proceso refleja un cambio en la política exterior boliviana.
“Estamos asistiendo a un despertar de la participación de Bolivia en escenarios internacionales”, afirmó. Según el analista, el acercamiento con Chile forma parte de un intento de normalizar relaciones con los países vecinos y de reposicionar al país en el escenario regional.
El canciller, Fernando Aramayo, adelantó que la propuesta contempla instalar una mesa de trabajo binacional para avanzar en temas concretos como comercio, inversiones, minería, agricultura, movilidad humana, asuntos consulares, seguridad fronteriza, transporte ferroviario y corredores bioceánicos.
“Una vez que el presidente Kast se posesione habrá una mesa de trabajo para avanzar en temas concretos de cooperación”, señaló la autoridad. Se trata de una iniciativa inédita que contempla la realización de un gabinete binacional probablemente en abril en Santiago, de acuerdo con fuentes diplomáticas.
Una vez que Paz cumpla esa agenda recibirá en La Paz al rey de España Felipe VI.