Dos supuestos ladrones fueron brutalmente linchados por una multitud en el municipio de Shinahota, provincia del trópico de Cochabamba. Los hombres fueron acusados de intentar robar un vehículo y ejecutados de manera salvaje por vecinos que los interceptaron y retuvieron durante varias horas.
Según el reporte preliminar de la Policía, las víctimas fueron identificadas como Richard R.A. y Edson B.F., este último sin antecedentes policiales. Sin embargo, Richard contaba con antecedentes por asesinato, lo que habría exacerbado la reacción de los comunarios.
Imágenes que circularon ampliamente en redes sociales muestran cómo los dos hombres fueron amarrados, golpeados y sometidos a interrogatorios públicos. Minutos después, fueron ejecutados: uno apareció colgado de una viga y completamente desnudo, mientras el otro fue quemado cerca de una fogata, según las fotografías y testimonios que se comparte desde la zona de Senda III, en la localidad de Chimoré.
“Uno de ellos confiesa haber estado robando junto a otros dos sujetos. A raíz de esto, la población decidió actuar por mano propia”, señaló una fuente policial que pidió mantener el anonimato debido a la tensión en la región.
El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, reconoció que las autoridades enfrentan dificultades para ingresar al lugar, debido a la fuerte resistencia y amenazas por parte de los comunarios. “No se ha podido realizar el levantamiento legal de los cuerpos hasta la fecha. Estamos coordinando con la Fiscalía y los dirigentes del lugar para que se permita el ingreso de los peritos forenses”, sostuvo.
Desde la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Cochabamba, su director Vanderley Flores, confirmó el hecho y anunció que ya se inició una investigación formal para identificar a los responsables materiales e intelectuales del linchamiento. “Uno de los cuerpos tenía antecedentes penales; el otro no. Las circunstancias y la brutalidad del hecho no justifican, bajo ninguna normativa, la ejecución extrajudicial”, enfatizó.
El tercer presunto implicado en el robo habría logrado escapar. La Policía cree que intentó socorrer a sus compañeros, pero no pudo evitar el fatal desenlace.
Por el momento, no hay detenidos, y la Fiscalía ha evitado confirmar si se iniciará una causa penal por homicidio o asesinato. Los cuerpos permanecen en custodia de la comunidad, mientras las autoridades intentan negociar su traslado a la morgue del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) en Cochabamba.
La Defensoría del Pueblo y organizaciones de derechos humanos han condenado el hecho, calificándolo como una grave violación al derecho a la vida y al debido proceso.