Con banderas de Tarija, cientos de personas protagonizaron una multitudinaria marcha por el centro de la capital tarijeña para exigirle al presidente del Estado, Luis Arce, que el Censo de Población y Vivienda se realice en 2023.
No tenemos miedo y Censo 2023, corearon los manifestantes que partieron desde la rotonda Eustaquio Moto Méndez y la Iglesia San Juan de La Loma para juntarse en la calle General Trigo y después bajar hasta la plaza Luis de Fuentes. En la protesta pacífica, se sumaron las organizaciones afiliadas al Comité pro Intereses de Tarija, médicos, funcionarios de las entidades subnacionales (Gobernación y Alcaldía) y otros sectores. También participaron el gobernador Óscar Montes y el alcalde Johnny Torres, quien, portando una bandera de Tarija, pidió al Gobierno central escuchar al pueblo para evitar más violencia luego de los hechos sucedidos en Santa Cruz. Montes se sumó al clamor, al decir que el censo es un tema que obliga la Constitución Política del Estado (CPE) a realizarlo cada 10 años y no debería ser motivo de controversia como sucede en la actualidad. Asimismo, rechazó los hechos violentos en Santa Cruz y espera que el raciocinio haga eco en los gobernantes para que escuche a la demanda del pueblo boliviano. Se estima que 20 mil personas acudieron al llamado del Comité pro Intereses de Tarija para la gran marcha. El presidente del Comité, Adrián Ávila, ratificó que después de cinco días de paro indefinido, se decretó un cuarto intermedio hasta el próximo martes. Ávila justificó la decisión en solidaridad con los municipios de Padcaya y Bermejo que aún convive con los incendios forestales que afectan a comunidades. El movimiento cívico prevé encarar una campaña para recolectar víveres y otros insumos, además de enviar voluntarios para coadyuvar en la lucha contra los focos de calor que aún persisten.