La tarde de este martes, el mismo presidente del Estado, Rodrigo Paz, posesionó al nuevo Procurador General del Estado. Su nombre es Hugo César León Lafaye. El primer mandatario adelantó que esta nueva autoridad formará parte de la comisión de la verdad por los hidrocarburos.
León resaltó que los retos que están al frente, es que la procuraduría "dejará de ser un instrumento de persecución política. Tenemos que reinstitucionalizar al Estado. Tenemos que volver al Estado de derecho y para ello, obviamente, me apoyo en la Constitución Política del Estado que marca las funciones del procurador General".
Según adelantó el jurista, entre las atribuciones que "tenemos, nos manda la Constitución y el pueblo boliviano a promover, defender, y precautelar los intereses del estado. Y dentro de las funciones, defender judicial y extrajudicialmente los intereses del estado, atendiendo las denuncias y los reclamos motivados de ciudadanos y entidades que conforman el control social en los casos que lesionen los intereses del estado".
Será parte de la comisión de la verdad
A su turno, el primer mandatario adelantó que "la Procuraduría, por sus funciones, va a participar de la Comisión de la Verdad en el tema de hidrocarburos, junto a la representación de la justicia que hemos relanzado en estos días, porque es fundamental que sean parte del equipo".
En palabras del mismo presidente, "estamos 20 días, el ministerio de la justicia ha muerto, los prorrogados se han ido y hoy día se termina con la Procuraduría, símbolo de la persecución, tres símbolos, tres símbolos de la injusticia, tres símbolos e instancias de persecución, tres símbolos claramente definidos por el pueblo boliviano, no al servicio de las grandes mayorías, sino al servicio de los intereses y de los poderes. Ministerio de justicia, fuera. Prorrogados, fuera", disparó el mandatario.
“Tres símbolos de injusticia han caído”
En su intervención, Paz remarcó que la renovación de la Procuraduría forma parte de los primeros pasos de su administración para reconstruir la institucionalidad del país tras casi dos décadas de control político sobre la justicia.
“En veinte días el Ministerio de Justicia ha muerto, los prorrogados se han ido y hoy se termina con la Procuraduría símbolo de la persecución”, afirmó, aludiendo a tres estructuras que, a su juicio, representaban la utilización del aparato estatal para perseguir opositores y asegurar impunidad para el oficialismo anterior.
El mandatario sostuvo que su gobierno trabaja para instaurar “un Estado al servicio de la gente”, orientado a la modernidad, las libertades y el fortalecimiento democrático. “Bolivia merece un sistema judicial que no esté secuestrado por un partido político, sino que responda a las grandes mayorías”, aseguró.