Las muertes de dos reos, uno en el penal de Villa Busch, Cobija, y el otro en el de San Pedro, en La Paz, puso en entredicho la seguridad penitenciaria. Este martes la Fiscalía de La Paz desmintió a las autoridades penitenciarias e inició una investigación sobre la muerte de un reo en la cárcel de San Pedro; mientras que en Pando presentaron al policía que suministró el arma que luego produjo la muerte de un interno en el penal de esa ciudad.
“Una vez que se ha practicado la autopsia correspondiente, el médico forense ha determinado como causa de muerte shock hipovolémico por una hemorragia interna, pero además se ha evidenciado que esta persona tenía varias lesiones en su integridad, inclusive se tiene una laceración del bazo, una herida que ha provocado una hemorragia interna, que ha sido la causa principal para el deceso de esta persona”, declaró el fiscal Edwin Sarmiento, que investiga la muerte del reo Johnny Ruiz Pinto, quien falleció la madrugada del lunes en San Pedro.
Asimismo, este lunes se informó desde Cobija, de la aprehensión del sargento de policía Wilfredo C. G., quien pertenecía a Seguridad Penitenciaria, el mismo que fue identificado como la persona que introdujo y facilitó un arma de fuego al privado de libertad Derik Johann A. L., esa arma luego fue utilizada para el asesinato de Leandro E. R., crimen ocurrido el último domingo en el penal de Villa Busch.
En el caso de La Paz, la Fiscalía desmintió directamente a las autoridades penitenciarias, pues el lunes el director departamental, Franz Laura, había informado que el fallecimiento de Ruiz Pinto no fue producto de un ataque porque no había ningún signo de violencia.
El fiscal Sarmiento dijo que existe un informe forense que da cuenta de las lesiones que sufrió el interno antes de fallecer en Sanidad del penal de San Pedro. Aseguró también que hay otra persona herida y por tanto, hace presumir que hubo un enfrentamiento, y no descartó que hubiera otros involucrados en este asesinato.
Según el Gobierno, el interno se sintió indispuesto y por eso acudió a Sanidad y falleció sorpresivamente. Al cierre del segundo mes del año ya son ocho fallecidos en los penales de Chonchocoro y San Pedro en La Paz, además del de Villa Busch en Cobija. Para el Gobierno este número es ínfimo en comparación con muertes de presos en otros países.