Las noticias de la violencia que vive el Trópico de Cochabamba obligaron al expresidente, Evo Morales, a referirse a este tema y a través de un mensaje en su cuenta en X condicionó la presencia de la policía en la zona, pero rechazó la ‘estigmatización’ que tiene el Chapare.
“Nuestra región siempre ha respetado el trabajo de la Policía, en tanto cumpla su rol con honestidad, dignidad y compromiso con la Constitución. Exigimos que el Gobierno cese el hostigamiento y castigo político; no queremos represión ni persecución, solo pedimos que se cumplan los deberes constitucionales con todos los bolivianos por igual”, señala una parte del mensaje publicado este martes.
En los últimos 8 meses la Policía replegó a sus efectivos en dos oportunidades por el peligro que corre la integridad de sus miembros, ante la violencia que ejercen los cocaleros afines a Morales. En octubre de 2024 en medio del bloqueo que se desató en la zona, los policías abandonaron la zona y retornaron en diciembre de ese año.
A principios de junio de 2025, nuevamente los cocaleros iniciaron un bloqueo de caminos y amenazaron a los policías, estos abandonaron nuevamente la zona y se resisten a regresar porque no existen las garantías de trabajo normal. Para Morales, eso es un delito.
“Rechazamos de manera categórica la estigmatización contra la región del Trópico de Cochabamba. Desde las movilizaciones de junio, el Gobierno ordenó el repliegue de la Policía y hasta hoy no ha retornado. Nos dejaron sin acceso a bancos, al servicio de identificaciones y, en algunos casos, incluso sin comunicación”, publicó el exmandatario en su cuenta de redes sociales.
El propio Morales evita a la Policía cumplir con la orden de aprehensión que pesa en su contray permanece recluido en el Chapare desde principios de octubre de 2024 cuando se conoció de un caso de estupro en contra de una menor. Hasta el momento, ese grupo irregular mantiene la vigilancia con campesinos armados con lanzas y flechas impide a la Policía cumplir la orden de aprehensión.
Curiosamente, este mismo martes, Corea del Sur emitió un informe en el que desaconseja a sus habitantes visitar esa región de Bolivia por la hostilidad que se vive.