El Alto mantiene una constante inestabilidad política. El Movimiento Al Socialismo (MAS) dejó de ser su principal fuerza política desde 2015 con la llegada de Soledad Chapetón a la Alcaldía alteña, una política que llegó al sillón edil con un partido de derecha: Unidad Nacional (UN), del empresario Samuel Doria Medina. Ahora, El Alto giró a la izquierda, pero sin en el MAS, partido que sufre como un castigo en un lugar que fue su bastión. El Alto tuvo hasta ahora 23 alcaldes, entre designados, transitorios y electos. Lo llamativo de esta cantidad de alcaldes son los colores de los partidos políticos que pasaron por esta ciudad. La derecha dominó la política alteña incluso después de los conflictos de 2003 cuando esta región provocó la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada. Recién fue en 2010 que un político del MAS llegó a la silla edil alteña. Fue Édgar Patana, quien ahora está de- tenido en la cárcel de San Pedro de La Paz acusado de corrupción. En realidad, el MAS solo tuvo cinco años el control de la Alcaldía de El Alto, pero desde 2006 sus organizaciones sociales daban un espaldarazo electoral y político a Evo Morales. Hoy, el líder del MAS ya no tiene ese apoyo. Roberto de la Cruz fue uno de los líderes en la denominada guerra del gas el 2003. Era dirigente de la Central Obrera Regional (COR) de El Alto. Ve la actualidad “muy diferente” al sucedido hace 17 años. Considera que la región al- teña tiene “alma revolucionaria” y que existen “grupos radicales” que están “perjudicando” la imagen de la urbe alteña. “El Alto es pueblo revoluciona- rio, busca lo mejor para sus habitantes. Se vivió problemas que a veces son difíciles de explicar. El MAS siempre estuvo inmerso en grupos terribles. Ellos son los que están detrás de todos los conflictos. Lo que quiero decir es que no estigmaticen a El Alto. La ciudad de El Alto no es una ciudad problemática, es una ciudad luchadora”, consideró De la Cruz. El también abogado incluyó en su análisis a Evo Morales, quien cuando era presidente gozó de apoyo en gran parte de su gestión; sin embargo, el exmandatario sufrió rechazos por elegir a sus candidatos a la Alcaldía de esa región. Lo hizo con el intento de reelección de Patana, quien fue derrotado por Chapetón, y con Zacarías Maquera, quien fue vencido por la actual alcaldesa Eva Copa, exmilitante del MAS y que al conocer la exclusión de Morales decidió ser candidata por otro partido. “Todo este rechazo es por abandonar, escaparse a Argentina en 2019, eso para el mundo andino es considerado una traición, como si un padre de familia abandonara a sus hijos dejando a su suerte. Evo Morales pocas veces asistía a los aniversarios de El Alto y siempre que fue sufrió desaires. Los alteños ponemos los muertos, pero se beneficia con millones de recursos de inversión el Chapare, en los 14 años, Evo Morales poco o nada hizo en favor de El Alto”, añadió De la Cruz. Organización en El Alto El Alto es una ciudad altamente organizada, pero en el último tiempo sufre la división de sus sectores sociales. Existen organizaciones que apoyan a la alcaldesa Eva Copa y otras -que son una minoría- a Evo Morales. Estas instituciones corporativas son las juntas de vecinos, la COR de El Alto y gremiales. Son precisamente los sectores que apoyan a Copa quienes declararon persona no grata a Evo Morales y decidieron no invitar a los actos por el aniversario de El Alto a la exautoridad. Eso provocó una dura reacción en el ala radical del partido oficialista. El diputado Héctor Arce apuntó a la alcaldesa alteña de estar detrás de las acciones en contra del exmandatario. “La señora Eva Copa, renovadora, traidora, desleal, no tiene ética, ni moral para expresarse en esos términos en relación al hermano Evo Morales. Si ella está ahí es gracias al MAS, es gracias al hermano Evo Morales. La ambición personal la llevó a transitar del color azul a otra organización política y eso se llama en términos claros y comunes y para todos los renovadores, un vulgar traidor”, apuntó Arce contra Copa. La alcaldesa de El Alto que Morales no fue invitado a los ac- tos por el aniversario de la urbe porque no tiene “ningún cargo representativo” y dijo que sí se invitaron a las actuales autoridades electas. Fue justamente Copa quien delante del presidente Luis Arce habló de la renovación. La alcaldesa, en el inicio de festejos por el aniversario de El Alto, consideró que la renovación “no es mala” y cuestionó a Morales -sin mencionarlo- por salir del país rumbo a México y luego a Argentina durante los conflictos de 2019. “La renovación no es mala, el que no quiere la renovación, no quiere a El Alto, porque El Alto es una ciudad renovadora, porque aquí prima la juventud, porque aquí prima la esencia de la revolución de este país”, dijo Copa. El presidente Arce sólo agradeció el apoyo de El Alto y aplaudió las luchas sociales que surgieron desde esta región, pero fue el vicepresidente David Choquehuanca quien afirmó que no permitirá que sigan dividiendo a las organizaciones sociales de El Alto. “Los que vivimos en El Alto somos una gran familia, somos luchadores, somos rebeldes (…) y no vamos a permitir que nos sigan utilizando a los alteños, que nos sigan manipulando, que nos sigan dividiendo, que nos sigan mintiendo, no vamos a permitir; desde El Alto nos vamos a levantar”, dijo Choquehuanca.