Bolivia activó mecanismos de cooperación internacional con Estados Unidos y Uruguay tras la incautación de 356 kilogramos de marihuana líquida detectados en el aeropuerto internacional de Viru Viru, una modalidad inédita de narcotráfico en el país que, según las autoridades, estaría vinculada a rutas de tránsito hacia terceros mercados.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó en entrevista con EL DEBER que ya se estableció contacto con autoridades estadounidenses y que también se prevé un intercambio de información con organismos de inteligencia de Uruguay, debido a antecedentes recientes detectados en ese país sobre el ingreso y posible fabricación de este tipo de sustancias.
La droga fue detectada luego de una alerta emitida por la Aduana Nacional, que identificó irregularidades en dos encomiendas procedentes de Miami. Tras la notificación, efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) realizaron una inspección con canes especializados, los cuales marcaron positivamente la carga. Posteriormente, pruebas de laboratorio confirmaron que se trataba de 356 kilogramos de marihuana en estado líquido o húmedo.
Justiniano explicó que, tras la detección, se activaron de inmediato los protocolos correspondientes con conocimiento del Ministerio Público, Aduana y la Felcn, y se procedió a la cuantificación del cargamento, debido a que ninguna persona se presentó a retirar la mercadería. “Es una modalidad nueva para Bolivia, aunque no lo es para la región”, afirmó la autoridad.
Según datos de inteligencia citados por el viceministro, Uruguay no registró importaciones de marihuana líquida entre 2020 y 2024; sin embargo, en 2025 se reportó el ingreso de más de 1.300 kilogramos provenientes de Estados Unidos. Además, existen indicios de que en ese país se habría iniciado la fabricación de estos productos, lo que incrementa la preocupación regional.
Respecto al destino final del cargamento incautado en Santa Cruz, Justiniano señaló que no se tiene confirmación, aunque la hipótesis principal apunta a un país tercero, posiblemente Brasil, descartando por el momento que exista un consumo establecido de este tipo de sustancia en Bolivia.
La autoridad evitó revelar identidades de los involucrados, pese a que ya se cuenta con guías de importación, nombres de exportadores, importadores y agencias despachantes, al tratarse de un proceso en investigación a cargo de la Fiscalía. No obstante, afirmó que existen indicios de que esta no sería la primera vez que se intenta ingresar este tipo de droga al país.
En cuanto al valor económico de la sustancia, el viceministro indicó que aún se realizan peritajes, aunque estimaciones preliminares señalan que, debido a su alta concentración y complejidad de procesamiento, el kilo podría alcanzar precios similares a los de la cocaína de alta pureza en mercados internacionales.
Asimismo, Justiniano destacó la actuación de la Aduana Nacional por haber alertado oportunamente el ingreso irregular, calificando el hecho como una señal positiva en el fortalecimiento de los controles estatales. Añadió que la cooperación con Estados Unidos y Uruguay será clave para esclarecer responsabilidades tanto en el origen como en el destino de la droga incautada.