La relación entre Bolivia y Estados Unidos entra en una fase de reactivación política y económica acelerada. Este miércoles la Embajada de Estados Unidos informó que miembros de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (U.S. Trade Representative – USTR) iniciaron una visita formal a La Paz y Santa Cruz.
De acuerdo con el reporte diplomático enviado a EL DEBER, esta misión llegó al país para sostener reuniones con autoridades gubernamentales, representantes del sector privado y organizaciones vinculadas con el comercio y la inversión. La delegación no tiene previsto ofrecer entrevistas a los medios.
La visita de la misión comercial de EE.UU. se produce en paralelo a la agenda internacional del canciller Fernando Aramayo, quien ese mismo día participó en Washington en el Critical Minerals Ministerial 2026, un foro de alto nivel organizado por el Departamento de Estado.
Este evento reúne a países productores y consumidores para coordinar cadenas de suministro seguras y sostenibles de minerales críticos —insumos clave para la transición energética, la electromovilidad, las tecnologías digitales y la industria de defensa—. En este espacio se discuten mecanismos de cooperación, financiamiento, estándares ambientales y gobernanza para reducir la dependencia de mercados concentrados y fortalecer alianzas estratégicas.
Aramayo viajó a Estados Unidos en el marco de la estrategia de apertura diplomática y económica, que en los últimos días incluyó su participación en foros empresariales con la Cámara de Comercio de los Estados Unidos y la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas en América Latina y el Caribe (AACCLA), donde Bolivia presentó su visión de integración regional y oportunidades de inversión en energía, alimentos, logística y servicios.
Un giro ras 15 años de distanciamiento
La visita de la misión de EE.UU. se suma a un despliegue inédito de misiones técnicas y políticas de Washington en menos de 90 días, un movimiento que marca un giro en la relación bilateral tras más de 15 años sin vínculos diplomáticos plenos a nivel de embajadores.
Desde diciembre, al menos cuatro delegaciones estadounidenses han visitado Bolivia con agendas diferenciadas en economía, seguridad, cooperación judicial y diálogo político.
En el plano judicial, la misión más reciente del Departamento de Estado —a través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Cumplimiento de la Ley (INL)— sostuvo reuniones de alto nivel con la Fiscalía General del Estado para abordar la cooperación contra el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción y la seguridad ciudadana.
En paralelo, dos funcionarios del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU. mantuvieron encuentros con autoridades del Ejecutivo, legisladores y representantes del sector privado.
En diciembre, una misión con funcionarios de los Departamentos de Comercio y Estado evaluó oportunidades de cooperación técnica e inversión en sectores como energía, infraestructura, agricultura y telecomunicaciones. A ello se sumó, días después, otra misión en seguridad y cooperación antidroga, que abrió la discusión preliminar sobre un eventual acuerdo marco de cooperación para fortalecer inteligencia e intercambio de información, tras más de una década de relaciones limitadas en este ámbito.