Bolivia aseguró este martes que ninguna de sus acciones ocasionó un daño significativo a Chile sobre las aguas del Silala, durante el inicio de la tercera jornada de alegatos orales ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.
En esta jornada se pretende desmontar dos argumentos de la demanda de la vecina nación, relacionados a la supuesta contaminación que algunas iniciativas nacionales pudieron ocasionar en el afluente o la falta de notificación sobre las mismas.
La exposición fue iniciada por el jurista Rodman Bundy, quien sostiene que las reclamaciones de Chile no tienen sustento y que las “10 casitas”, el “puesto militar menor” y el intento de la instalación de un criadero de peces, no dañan el caudal.
“Bolivia se toma muy en serio los temas ambientales y siempre ha tomado medidas para evitar la contaminación. Chile nunca ha demostrado que las actividades emprendidas por Bolivia cerca del Silala hubieran causado la más mínima contaminación a las aguas o una afectación a Chile”, remarcó.
La audiencia:
Tal como sucediera el lunes, se presentan imágenes satelitales del sector fronterizo, explicando que Bolivia comunicó a Chile que las casas están deshabitadas y que el puesto militar estaba destinado a garantizar el cuidado de las aguas.
“El hecho evidente es que la calidad de las aguas del Silala sigue siendo la misma que la tuvo hace más de 100 años, cuando se instalaron las obras de drenaje, Chile no ha demostrado lo contrario (…), Tampoco tiene fundamento, el deber de notificar y consultar, según el derecho internacional, solo surge cuando se confirma un daño transfronterizo significativo”, precisó.
Una de las imágenes presentadas: