En audiencia de medidas cautelares llevada a cabo este sábado, 23 de agosto, el juez de la causa determinó la detención preventiva por tres meses, para el alcalde de Llallagua, Adalid Jorge Aguilar. La decisión del juez está relacionada con la imputado por su participación en los hechos violentos que se suscitaron entre el 10 y 11 de junio, en los que tres policías fueron asesinados.
Aguilar, electo por el MAS, pero afín a Evo Morales, deberá cumplir el encarcelamiento preventivo en el Centro de Reorientación Productiva Santo Domingo de Cantumarca, en el departamento de Potosí.
El burgomaestre, aprehendido el día jueves, es sindicado como uno de los probables autores intelectuales de los hechos violentos, perpetrados por grupos que bloquearon los caminos en demanda de la habilitación de Morales, como candidato para las elecciones generales.
El fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio, informó que Aguilar fue imputado por los delitos de asesinato, homicidio, lesiones graves y leves, destrucción y deterioro de bienes del estado y asociación delictuosa.
La investigación trata de establecer quienes fueron los autores materiales e intelectuales de la emboscada que se tendió contra contingentes policiales y civiles que se oponían a los bloqueos.
El 11 de junio, los bloqueadores, como se muestra en varios videos difundidos por redes sociales, asesinaron brutalmente a los policías Brayam Jorge Barrozo y Carlos Apata Tola, al bombero Jesús Mamani Morales; posteriormente también se conoció del fallecimiento de un estudiante de secundaria, de 17 años.
El fiscal Aparicio señaló que los extractos de llamadas revelaron que el alcalde de Llallagua mantuvo comunicación con varios dirigentes evistas, entre ellos Milán Mamani, identificado como uno de los autores materiales de los bloqueos y los actos de violencia.
Por otro lado, se menciona que, según la declaración de vecinos de Llallagua, ahora en calidad de testigos protegidos, el alcalde Aguilar participó en reuniones con los responsables de los bloqueos y tenía conocimiento de que policías y personas civiles fueron retenidas y vejadas por los grupos violentos, pero no asumió acciones para salvarles la vida.