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Áñez tras salir de la cárcel: “Se tuvo que ir el monstruo para que se reconozca que jamás hubo un golpe de Estado”

Jueves, 06 de noviembre de 2025 a las 11:56
FOTO: APG

La exmandataria asegura que jamás se arrepentirá de haber servido a su patria, aunque ha pasado “un tiempo muy duro y muy doloroso”

La expresidenta Jeanine Áñez salió a las 10:58 de este jueves de la cárcel de Miraflores de la ciudad de La Paz y lo primero que dijo es que “se tuvo que ir el monstruo” para que ella recobre su libertad y para que se reconozca que no hubo golpe de Estado en la crisis de 2019 . 

“Se tuvo que ir el monstruo para que yo pueda volver a la vida, se tuvo que ir el monstruo para que se reconozca que en este país jamás hubo un golpe de Estado, lo que hubo fue un fraude electoral que nos llevó a todos los bolivianos a reclamar”, dijo.

Agregó que jamás se arrepentirá de haber servido a su patria cuando la necesitaba en un momento de crisis como ocurrió en 2019 (cuando el entonces presidente Evo Morales renunció su cargo en medio de una ola de protestas por un supuesto fraude). 

“Ese es el compromiso que todo boliviano, que ama a su patria, tiene que hacer y yo lo asumí aun sabiendo que en algún momento iba a tener un costo”, señaló.

Destacó que dio todo lo que tenía que dar por su patria porque, según su versión, así son los que aman a Bolivia.

“Tengan la seguridad de que lo hice con mucha convicción y con mucha buena fe porque así somos las personas decentes, no somos calculadoras, no buscamos nuestro propio bien, sino el bien colectivo”, aseguró.

Sin embargo, también reconoció que pasó por “un tiempo muy duro y muy doloroso”, pero que esta situación la enseñó a tener “la fuerza de la resiliencia”.

Prisión y salud

Áñez estuvo detenida durante casi cinco años y logró recuperar su libertad después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anulara la sentencia de 10 años de cárcel que pesaba en su contra por el denominado caso Golpe II.

La exmandataria dijo que, junto a su familia, pasó un “calvario de encierro injusto”, donde la trataron como “a una verdadera delincuente y sin compasión alguna”.  

“Tuve momentos en que mi salud se deterioró tanto que debo comentarles que tengo muchísimas lagunas mentales, pero aquí estoy fuerte de pie sirviendo a Bolivia desde donde me toque y agradecida con Dios porque me enseñó que la resiliencia es muy importante”, afirmó.
 

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