El alcalde de Tarija, Johnny Torres, dejó por un momento los trámites municipales para ponerse un delantal rojo y demostrar una de sus pasiones más sinceras: la cocina. En el Festival de la Picana Chapaca, realizado en el Parque Temático, el burgomaestre no solo habló de tradición, sino que la llevó a la olla.
Torres picó ingredientes, desmenuzó las carnes y se encargó personalmente de poner todo a cocer en la gran olla donde se preparaba el plato emblema de la Navidad tarijeña. Entre zanahorias, especias y aromas festivos, la autoridad sorprendió a vecinos y visitantes que luego pudieron degustar la picana servida por el propio alcalde.
“Cocinamos una deliciosa picana navideña para revalorizar nuestra cultura y mantener vivas nuestras tradiciones. Es una alegría compartir este momento con nuestra gente y celebrar lo nuestro”, expresó Torres, mientras repartía porciones entre aplausos.
El alcalde confesó que la cocina ha sido siempre una de sus pasiones y que los fines de semana es él quien toma el mando en su casa entre ollas, sabores y recetas heredadas. Más temprano, incluso había colaborado en la preparación del plato en el puesto de Susy Molina, en el mercado central, luciendo un delantal negro para promocionar el festival y la Ruta de la Picana, que se desarrollará el 10 de diciembre en los mercados municipales de la ciudad.
Torres destacó que ambas actividades buscan revalorizar un plato que forma parte esencial de la identidad tarijeña y que debe preservarse en el tiempo.
La picana chapaca es un caldo sustancioso que se prepara especialmente en Navidad y combina carnes de res, pollo, cerdo y cordero, además de verduras, papas y choclo. Su precio varía entre Bs 30 y 40, dependiendo de las porciones y del tipo de carnes que incluya.
Esta vez, además de tradición y sabor, la picana tuvo un ingrediente extra: el toque del “alcalde chef”.