Cientos de personas ingresaron al lugar del siniestro del avión en el barrio Municipal-Illimani, de la ciudad de El Alto, luego que la Policía dejara escasos efectivos y los militares concluyeran con el retiro de los restos de la aeronave. De inmediato se pusieron a escarbar el suelo y empezaron a buscar dinero que hubiera quedado debajo de la tierra.
“Cómo van a quemar tanto dinero, acaso no se necesita” reclamó una de las mujeres que estaba de rodillas escarbando el suelo, mientras otras personas, al igual que ella también escarbaban el terreno. Niños, jóvenes, mujeres, todos buscan encontrar algún billete que pueda estar enterrado.
El viernes a las 18:00 aproximadamente un avión de Transporte Aéreo Boliviano (TAB) se salió de la pista luego de aterrizar. 22 personas fallecieron a consecuencia del impacto y dejó heridas a otras 37. Esos restos de vehículos y del avión fueron recogidos estos dos días y concluyó la tarde del domingo. Fue como una señal para los que esperaban ingresen a la zona del siniestro.
En el lugar se produjeron amagos de peleas al mismo tiempo que una marea de gente que se arremolinaba en cualquier lugar donde pareciera que encontraban algo. Como argumento afirmaron que encontraron restos de personas que no fueron recogidos por los bomberos y ellos encontraron ‘causalmente’ esos restos para darles ‘sepultura’.
Los escasos policías que quedaron en el lugar fueron expulsados por los violentos vecinos que no medían gestos ni palabras. Inútilmente, los policías les pedían no seguir en el lugar, pero la codicia de algunas personas les hizo llegar al insulto a los uniformados.
“Fuera, fuera” gritaban las personas para obligar a los policías a dejar el lugar, quienes optaron por retirarse. En ese instante, se inundó el lugar del accidente y la gente empezó a buscar bajo la tierra.
Pasaron 48 horas desde el accidente y el interés por obtener algo del lugar llevó a que los curiosos permanezcan los dos días en sus alrededores.