Kevin Soni volvió a ser protagonista del clásico cruceño, aunque esta vez fuera de la cancha. El delantero camerunés de Oriente Petrolero había hecho una particular promesa al plantel: regalar un celular de alta gama a cada jugador en caso de que el equipo lograra revertir la serie frente a Blooming.
El incentivo tenía como objetivo impulsar al grupo en un duelo decisivo. Oriente salió con todo al campo de juego y consiguió una victoria por 3-2 en el clásico, demostrando carácter y ambición, aunque el esfuerzo no fue suficiente para cambiar la historia de la llave.
El resultado global terminó favoreciendo a Blooming por 4-3, dejando a los albiverdes con la frustración de haber ganado el partido, pero sin alcanzar la clasificación. La ilusión de la remontada se quedó a un gol de distancia.
Según confirmaron jugadores del primer plantel y un directivo a DIEZ, la promesa de Soni no quedó solo en palabras. El atacante incluso ya había mandado a cotizar cerca de 30 teléfonos celulares de la marca iPhone, modelo 17, para cumplir con el incentivo ofrecido.
Soni no fue parte de la convocatoria para el clásico debido a molestias físicas que le impidieron estar a disposición del cuerpo técnico. Sin embargo, siguió de cerca el partido y buscó aportar desde otro lugar, apostando por la motivación del grupo.