Desde el entorno de Diego Caballero, recientemente presentado como nuevo arquero de Oriente Petrolero, aseguran que el club albiverde no infringió ninguna norma en su contratación. La aclaración surge luego de que en las últimas horas trascendiera la posibilidad de una demanda por parte de Bolívar.
Caballero, de 19 años, fichó por el cuadro refinero tras quedar libre de Bolívar, institución con la que finalizó contrato el 31 de diciembre de 2025. Según su entorno, no se llegó a un acuerdo para la renovación y, por lo tanto, el futbolista quedó en condición de jugador libre.
Sin embargo, versiones surgidas en La Paz señalaban que el club celeste consideraba que el guardameta mantenía un vínculo vigente, lo que podría derivar en acciones legales contra Oriente Petrolero por una supuesta irregularidad en la transferencia.
Ante ese escenario, el representante del jugador, Nazareno Frances, salió al frente para desmentir cualquier incumplimiento contractual. “El contrato no tiene validez porque la cláusula no es recíproca, es solo unilateral del club”, afirmó en contacto con DIEZ.
“Diego decidió no continuar en Bolívar por las irregularidades que habían en su contrato”, agregó Frances.
De acuerdo con esta postura, la cláusula en cuestión no cumpliría con los requisitos legales necesarios para extender automáticamente el vínculo, por lo que Caballero estaba habilitado para negociar libremente su futuro profesional.
De esta manera, desde el entorno del futbolista sostienen que Oriente Petrolero no corre riesgo de enfrentar una acción judicial y que la incorporación del joven arquero se realizó dentro del marco reglamentario vigente. Mientras tanto, el jugador ya trabaja con su nuevo equipo enfocado en los desafíos de la temporada.