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Hay que poner en agenda el rezago en salud

Lunes, 23 de diciembre de 2024 a las 23:00
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Enfermarse este ao ha sido uno de los episodios ms dolorosos para el ciudadano boliviano promedio. Los pacientes han tenido que soportar huelgas del personal mdico, escasez de medicamentos, hacinamiento en los centros de salud y otros factores atribuibles, en parte, a la crisis econmica generalizada que atraviesa el pas. Sin embargo, el problema es claramente estructural: Bolivia es el pas que menos invierte en salud en la regin, segn un informe de la Fundacin Jubileo.

De acuerdo con este informe, el gasto total en salud asciende al 8% del Producto Interno Bruto (PIB) (datos de 2022), situndose por debajo de varios pases vecinos. Brasil lidera con un 9,9% de su PIB destinado a salud, seguido por Argentina (9,7%), Uruguay (9,4%), Chile (9,3%), Colombia (9,0%) y Ecuador (8,3%). A nivel global, estos porcentajes tambin son inferiores, ya que los pases con sistemas de cobertura universal suelen destinar un promedio del 10% de su PIB a este sector.

Si afinamos el anlisis, observamos que los servicios de salud en Bolivia presentan estndares de calidad por debajo de las recomendaciones de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS). Este organismo sugiere un mnimo de 2,5 camas de internacin por cada 1.000 habitantes, mientras que Bolivia apenas alcanza 1,39. Adems, debera haber al menos 15 mdicos por cada 10.000 habitantes, pero el pas solo cuenta con 13,5. La situacin es an ms crtica en el rea de enfermera: se recomiendan 15 licenciadas en enfermera por cada 10.000 habitantes, pero Bolivia apenas llega a 8,6.

Estas cifras explican, en parte, las penurias que enfrentan los pacientes y sus familias. El sistema hace aguas por donde se lo mire. Es inconcebible que la gente deba dormir en las afueras de los centros mdicos para obtener una ficha de atencin. Es inadmisible que, durante dos meses de este ao, muchos pacientes no hayan recibido atencin debido a huelgas o falta de espacio. Y es indignante que el tan promocionado Sistema nico de Salud (SUS) no cubra tratamientos ni exmenes esenciales para pacientes de escasos recursos.

Dentro de esta crisis estructural, uno de los principales problemas es la fragmentacin del sistema de salud, manejado por los tres niveles de gobierno. Esta divisin de responsabilidades el Gobierno central a cargo del personal mdico, las gobernaciones de los hospitales de tercer nivel y las alcaldas de los hospitales de primer y segundo nivel genera inequidad e ineficiencia en la asignacin de recursos. La falta de coordinacin se traduce en salarios impagos, mdicos y enfermeras sin contratos laborales, farmacias pblicas desabastecidas, equipamiento obsoleto e infraestructura en franco deterioro.

En este contexto catico, los ms afectados son los pacientes, cuya salud se deteriora de manera irreversible por la falta de atencin oportuna. Al cerrar este ao para el olvido, no se vislumbran mejoras para el prximo, especialmente considerando que ser un ao electoral. Lo nico que podemos esperar es que los candidatos a la presidencia pongan el tema de la salud en el centro de sus agendas.

No necesitamos promesas vacas ni planes grandilocuentes. El SUS, presentado con bombos y platillos, demostr que sin recursos suficientes es solo una ilusin. Tampoco necesitamos discursos de polticos que, cuando se enferman, prefieren viajar al extranjero en busca de mejor atencin.

Lo que realmente necesitamos es un plan de gobierno que priorice la salud con un compromiso serio de mayor asignacin de recursos y una reingeniera completa del sistema. Solo as podr comenzarse a revertir una situacin que afecta algo tan fundamental como nuestro bienestar y calidad de vida.

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