Ya no cabe duda: La ciudad de Santa Cruz es la mas sucia y cochina del país. Da asco caminar por sus calles, teniendo que hacerle el lance a restos de comida, botellas de plástico, papel higiénico, bolsas de plástico y en tiempos de pandemia…barbijos.
¿Porqué sucede esto? Sería muy fácil decir que las empresas contratadas no cumplen con su obligación, pero no es así, me consta que trabajan duro y bien, por lo que el problema no va por ahí.
Los motivos verdaderos no son un misterio, son muy fáciles de identificar y también serían muy fáciles de resolver, si hubiese un mínimo deseo de hacer algo por esta pobre ciudad, que está pasando por sus peores momentos de los últimos cincuenta años. Esbocemos los problemas y sus soluciones:
Primero: El 50% de las viviendas no tienen canastilla, que es el sistema impuesto al ciudadano pero que no se controla. El resultado es que la gente deposita religiosamente su bolsita de basura en la acera o mejor, en la jardinera y considera que cumplió su deber. Como la ciudad tiene miles de jaurías de perros callejeros, en menos de media hora esa bolsa está destripada y despanzurrada con todo su contenido primero desparramado por los perros y luego por los fuertes vientos. El resultado es que en menos de una hora, una calle que había sido recién barrida es de nuevo una cochinera, tal cual como estaba antes que con sacrificio y denuedo la limpiaran los valerosos trabajadores de las empresas de aseo, verdaderos héroes anónimos.
La solución es simple: que el gobierno municipal obligue a todos a tener canastilla, ofreciéndoles modelos con subsidio, modelos que podrían ser diseñados en estilo económico y minimalista por nuestros calificadísimos diseñadores de mobiliario urbano, como el arq, Osinaga y tantos otros.
Segundo: No hay basureros en las calles, pero de nada servirían si paralelamente no se desarrollan programas permanentes de educación ambiental ciudadana para que la gente aprenda a botar la basura en los basureros. Solo hacer basureros o solo hacer campañas no funcionaría.
Tercero: Los mercados so generadores de enormes cantidades de basura orgánica, apreciadísima en otros países. Lamentablemente acá nadie la utiliza y los basureros previstos y las frecuencias fijadas de recojo son totalmente subdimensionadas, por lo que rebalsan en poquísimo tiempo. Sería tan fácil dimensionar adecuadamente tamaños y frecuencias para ofrecer un buen servicio.
Un último tema: normalmente los contratos con los prestadores del servicio estipulaban la obligación de usar parte de los fondos para campañas de educación ciudadana, recuerdo que era mas o menos un 5% del valor del servicio. Eso le convendría a las empresas, que con ciudadanos educados tendrían que trabajar mucho menos en el barrido y recojo de basura en las calles, pero parece que también a ellas les está faltando iniciativa pare enfrentar el problema.
Como ven, en un mes Santa Cruz podría pasar de ser la ciudad mas mugre de Bolivia a ser la mas limpia y decente del país, sería solo cuestión de proponérnoslo, pero que quieren, con un alcalde que se las da de presidente de la Bolivia Andina, es obvio que la ciudad esta abandonada a su suerte y su ignorancia.