Ejercicio literario. Si un ciudadano intentara hacer un relato novelado de sobre las desventuras ocurridas en el municipio de Santa Cruz de la Sierra, un buen título podría ser: “Los intocables de la Quinta Municipal”. Capítulo 1: El expediente Centellas. El mayor desfalco sufrido por la ciudad con la manipulación del sistema de impuestos sigue impune. Han transcurrido nueve meses desde que se supo que en oficinas municipales se rebajaban impuestos a diestra y siniestra. No hay imputados, investigados y menos detenidos. Las pruebas – si las hay- acumulan polvo en la Fiscalía de Distrito.
Capítulo 2. Los señores del volante. La fascinante trama de los poderosos dueños de micros que, literalmente, atropellan cada día los derechos de los usuarios. Obtuvieron un ilegal incremento de tarifas. Se comprometieron a registrar sus buses en el municipio de Santa Cruz ¿Lo hicieron? No. ¿Mejoró la calidad del servicio? Tampoco, ¿Se ordenó el tráfico en el centro? Menos. Eso sí, uno de los dirigentes figuraba como candidato a diputado en las listas del alcalde/candidato Jhonny Fernández.
Capítulo 3. Los peones celestes. El penoso relato de funcionarios municipales que atacaron a los concejales y rompieron puertas y ventanas para impedir la elección de la nueva directiva. Una de las mayores vergüenzas de los últimos tiempos. ¿Hay culpables? Sí. ¿Dónde están? Nadie sabe.
Otros capítulos sugeridos: El Monte Negro, el Conde de la Laguna Guapilo o el Leñador del Cordón Ecológico. Realmente, la realidad supera toda ficción.