Bolivia está en el podio, pero de la vergüenza. Global Forest Watch (GFW), plataforma en línea que proporciona datos para monitorear la deforestación y los incendios forestales en todo el mundo, informó que 2024 no fue un buen año para los bosques tropicales del mundo, en especial para los de América Latina y lo que es más terrible, para Bolivia. Nuestro país escaló al segundo lugar entre los que más superficie boscosa perdieron, le ganamos el puesto a República Democrática del Congo y estamos por debajo de Brasil.
El 71% de las zonas boscosas destruidas se concentraron en seis países latinoamericanos, siendo Brasil y Bolivia los que lideran la lista.
- En Bolivia el 2024 se quemaron 12,6 millones de hectáreas, ese fue un registro histórico que supera todas las temporadas previas. En 2019 alzamos la voz al cielo cuando se incineraron 5,2 millones, pero tras conocerse la dramática cifra del año pasado (más del doble), poco o nada se ha escuchado desde las autoridades y de la sociedad civil, que, al parecer, se ha quedado adormilada. ¿Será que ya normalizamos la desgracia medioambiental?
La BBC se ocupó del tema, acaba de informar que con más de 1,8 millones de hectáreas destruidas (solo de bosque tropical), se duplicó la cifra del año anterior.
-Las autoridades bolivianas parecen haber contribuido a esta situación, acusa el artículo ¿En qué se basa? En que se le resta importancia a la prevención de incendios y en contrapartida, se apoya la expansión de la actividad agropecuaria. ¿Por qué son tan valiosas las selvas tropicales? Porque son fundamentales para la provisión de agua y la biodiversidad.