Convertir Viru Viru en un Hub como centro de distribución de pasajeros y carga del continente, sigue siendo una quimera. Lo es pese al tiempo transcurrido desde la concepción del proyecto de integración aérea que, por sus múltiples efectos beneficiosos, debería ser encarado como política prioritaria de Estado. Una ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica como la de Santa Cruz, le conceden a Viru Viru, enormes ventajas operativas y competitivas que pueden despertar el interés de los más importantes transportadores aéreos del planeta y se convertiría en principal centro de conexiones intercontinentales de Bolivia.
Hace poco, el Gobierno anunció una inversión de Bs 54 millones para construir el aeropuerto de Uyuni. Y hasta corre un plazo perentorio de 22 meses para ejecutar la obra que beneficiará a 25.000 personas en ese municipio de Potosí. Más que justificada la inversión referida puesto que Uyuni y su salar constituyen uno de los principales atractivos turísticos del país y un aeropuerto puede incrementar notablemente el flujo de visitantes y los ingresos en metálico para recuperar la raquítica economía boliviana.
Por eso, y más, la implementación del Hub de Viru Viru no puede seguir esperando más. Debería materializarse con la mayor celeridad posible para que el proyecto no sea relegado, más temprano que tarde, porque con políticas de cielos abiertos, infraestructura y equipos modernos, la competencia es muy fuerte en el continente que ya cuenta con ‘hubs’ en Panamá, Perú y Brasil. Otros vecinos como Chile y Paraguay se nos pueden adelantar.