¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Cara a cara

Miércoles, 05 de febrero de 2025 a las 18:51

Mientras persistía el ‘tira y afloje’ entre los propietarios de micros y la autoridad por el precio del pasaje en Santa Cruz, como siempre, era el pueblo el que terminaba pagando la factura. Las personas de a pie, que a diario deben buscárselas para llegar a sus fuentes de trabajo, a la universidad o al colegio, vivieron tres días muy difíciles. No solo que no hay dólares, las cosas han subido de precio, de a ratos escasea la gasolina y el diésel, a ello le sumaron una pena más en el cotidiano vivir: conseguir en qué transportarse. Si bien el acuerdo finalmente llegó y el paro terminó ayer, al final de la tarde, fue ingrato subirse a empujones a una camioneta, agarrarse en la carrocería de lo que se pueda y aguantar el trayecto a sobresaltos.

Abundan las malas noticias, ¿no? Pero no todo es oscuridad… a veces, un pequeño acto que incide tal vez en un minúsculo grupo, puede ser esa luz que rompe con lo establecido y abre una esperanza por días mejores. Al menos eso quiero pensar. Conocer el acto de José Luis Salvatierra, un docente de la universidad Gabriel René Moreno, que condujo su movilidad particular por el segundo anillo y subió gratis a estudiantes que iban a la ‘U’, me regaló un poquito de fe, no en nuestras autoridades, ni en nuestros propietarios de micros, sino en la gente común, en el cruceño, que ante la adversidad saca algo de grandeza interior y se brinda, como este caso del docente de Contaduría Pública.

Los detractores y ‘trolls’ de las redes sociales dijeron incrédulos que no existe nada gratis, que si José Luis gastó su gasolina debe tener algún interés (político) oculto. No lo sé, lo que sí sé es que a los pocos a los que llevó ahorrándoles molestias, caminatas y sufrir bajo el solazo de estos tres días que duró el paro, les dio una pequeña alegría. 
 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: