El próximo presidente de Bolivia tiene la dura misión de revertir la compleja situación económica que atraviesa el país y ahoga a los ciudadanos. ¿Cómo lo harán? Esa pregunta deberán responder en un foro que contará con la participación de líderes nacionales que marcarán la línea de acciones para sacar a Bolivia de la crisis. EL DEBER en todas sus plataformas, Nueva Economía y Radio Panamericana los han convocado para conocer sus programas y, por qué no, cuestionarlos abiertamente.
¿Cómo revertirán la escasez de dólares disponible? ¿Qué acciones proyectan para mejorar el sistema de abastecimiento adecuado a los surtidores en el país? y si estarán dispuestos a mantener la subvención, tan costosa para las arcas públicas, del combustible. Las preguntas son muchas y de todo tipo. Es de esperar que, con tiempo y en un marco adecuado, puedan profundizar lo que hasta ahora son nada más que titulares llamativos para impactar en el ánimo de los sufridos votantes.
En juego está el futuro de Bolivia. Con una alerta de default activada por las calificadoras internacionales, el foro apunta a los principios fundamentales de la economía: el papel del Estado en la producción, el rol del privado desde su mirada empresarial y su ineludible responsabilidad social, la situación de los trabajadores desamparados por los sindicatos funcionales al poder y castigado por la urgencia de beneficios que mueve a los empresarios. El escenario no es apacible y las soluciones acarrean la amenaza de convulsión social si hay duras medidas de ajuste.