El tenis boliviano vuelve a figurar en un escenario de élite. Juan Carlos Prado Ángelo recibió la confirmación de su convocatoria al Next Generation ATP Finals 2025, el exclusivo torneo que reúne a los jugadores sub-20 más destacados del planeta. La cita se disputará del 16 al 21 de diciembre en Jeddah, Arabia Saudita.
Prado fue incluido entre los dos alternos oficiales, una posición que le permite ingresar en caso de que alguno de los ocho clasificados principales cause baja por lesión o motivos personales. El hecho de aparecer en esta selecta lista ya representa un reconocimiento enorme para el cruceño, que cerró el año entre los 13 mejores del mundo en su categoría.
El torneo Next Gen, organizado por la ATP, se ha consolidado como la plataforma donde se proyectan las futuras estrellas del circuito mayor. Solo una decena de jugadores acceden al evento cada temporada y, debido a renuncias y modificaciones en la lista inicial, Prado logró entrar en la convocatoria final.
La noticia tomó al tenista en pleno arranque de su pretemporada en Santa Cruz. Su plan inicial era trasladarse a Buenos Aires el domingo para continuar con su preparación, pero el llamado a Jeddah modificó por completo la logística. Ahora deberá adelantar su viaje y partirá este sábado rumbo a Arabia Saudita.
El ingreso al Next Gen coincide con el mejor momento de su carrera profesional. Prado cerró el 2025 con su ranking más alto: el puesto 209 de la ATP, alcanzado el pasado 8 de diciembre. Un ascenso significativo para un jugador que a inicios de año estaba fuera del Top 300.
Su progresión no solo llamó la atención internacional, sino que también le garantizó un 2026 ilusionante. El cruceño ya tiene asegurada su presencia en dos Grand Slams: el Abierto de Australia y Roland Garros, donde intentará continuar su ascenso dentro del circuito mayor.
La invitación a Jeddah refuerza la proyección de Prado como una de las figuras emergentes del deporte boliviano y confirma que su crecimiento no pasa desapercibido fuera de las fronteras nacionales. Para el país, es otra señal de que el talento local puede competir en la élite cuando encuentra continuidad y respaldo.