Always Ready está a las puertas de un logro que hace meses parecía encaminado, pero que ahora tiene forma concreta: el título del torneo Todos contra Todos. El plantel alteño ha sido la expresión más consistente del campeonato y llega a la recta final con un margen que invita al optimismo.
El conjunto dirigido por Julio César Baldivieso ha construido su campaña con una regularidad admirable. No tuvo altibajos prolongados y mostró una identidad clara en cada presentación, factores que hoy lo tienen muy cerca de tocar el cielo deportivo.
Este jueves, Villa Ingenio será una vez más el escenario clave. Allí recibirá a Guabirá, y con solo empatar, Always Ready podrá dar la vuelta olímpica ante su gente. El estadio alteño, convertido en su fortín, se prepara para una jornada que podría ser histórica.
La ventaja que ostenta en la tabla es amplia. A dos fechas del final, el Millonario supera por cinco puntos a Bolívar y por seis a The Strongest. Con ese colchón, únicamente un derrumbe inesperado podría privarlo del título.
Las estadísticas avalan el dominio. En 28 compromisos, el equipo sumó 68 unidades, producto de 21 victorias, cinco empates y solo dos derrotas. Ningún otro plantel acumuló tantos triunfos a lo largo del torneo.
Su poder ofensivo también marcó diferencias. Con 83 goles, Always Ready se consolidó como el ataque más temible del campeonato, manteniendo un promedio goleador que muy pocos equipos han logrado en los últimos años.
La solidez defensiva completó el cuadro. Con apenas 29 tantos en contra y una diferencia de gol de +54 —superior incluso a la de Bolívar—, el Millonario combina equilibrio y contundencia, una fórmula que explica por qué está tan cerca de coronarse en lo más alto del fútbol boliviano.