Era un día especial para él y para Bolivia. Este jueves, Vladimir Suárez convocó a sus familiares y amigos a su casa, en Ciudad de México, para compartir su nominación al Grammy en su versión latina. Armó una mesa larga, puso un televisor y convidó salteñas al fiel estilo de la tierra que lo vio nacer. Todo con una vista espectacular de la capital azteca. La nominación se dio a conocer ante el mundo entero, pero el trofeo se lo arrebató la argentina Tina Kids, con su trabajo ‘Canta y juega’ (mejor álbum de música latina para niños). De todas formas, la sonrisa del compositor nacional no se desdibujó de su rostro, porque solo por el hecho de aparecer en las nominaciones ya se siente ganador. Eso es una gran hazaña para él.