Viajar en avión es tan usual que muchas personas lo toman como una rutina, por lo que pierden la cuenta cuántas veces lo han hecho, en que compañía aérea y a qué aeropuertos han llegado, aún en tiempos de pandemia cuando se restringieron los vuelos dejando solo los viajes muy necesarios.
La gente famosa, los artistas, los deportistas de élite, los modelos, los políticos, las autoridades y hasta los integrantes de la realeza siempre toman un avión para cumplir con sus compromisos laborales o para irse de paseo y de vacaciones. Varias celebridades tienen sus propios aviones o toman vuelos privados, y así evitan el contacto con la gente y el asedio al que muchas veces son sometidos.
Cuando se trata de un presidente, de un ministro o de un personaje importante las compañías les dan un trato especial y buscan la forma de separarlos del resto de pasajeros
Existen muchas historias en torno a los viajes en avión de las celebridades, algunos son difíciles de atender por las exigencias que tienen, a otros ni quiera se los siente porque son tranquilos y hasta duermen en todo el vuelo.
Una vez que el actual rey de España, Felipe de Borbón, cuando aún era príncipe de Asturias y su esposa Letizia Ortiz fueron de vacaciones a Bahamas en un vuelo comercial, al llegar a Miami no fue reconocido y pensaban de que era un impostor. Estuvo detenido en Migración por cinco horas, hasta que el cónsul de su país fue a socorrerlo y a pedir que le den un trato preferencial, pues se trataba de Su Alteza Real, el futuro monarca de los españoles.
Casos como ese hay muchos. Por ello algunas líneas aéreas, las que tienen conexiones con grandes ciudades y sobre todo con Los Ángeles, donde está la meca del cine, capacitan a su personal para casos así. Para que sepan que trato dar a una personalidad que va en su vuelo.
La azafata Laura Grassi que trabaja en Alitalia, comentó en un programa de televisión en Argentina que a ella le ha tocado atender a muchas personas famosas, a quienes lo primero que se les da es un asiento preferencial en primera clase para que goce de privacidad. Dijo que a algunos no les interesa donde les tocó volar, que piden que no los muevan de su asiento, que estar entre los otros pasajeros es normal y hasta divertido.
Expresó que George Clooney es muy divertido. Una vez en un vuelo se levantó para ir al baño y varias mujeres lo siguieron. Él como es todo un caballero les daba paso a todas y esperaba su turno. Hasta que la azafata le dijo, "entre usted porque sino todas las mujeres del avión van a querer hacer lo mismo. Así hizo uso de su derecho de utilizar al baño
En cierta ocasión a Brad Pitt tuvieron que darle un par de medias porque se sacó los zapatos para viajar y estar cómodo. La aeromoza manifestó que el actor es guapo, que tiene lo suyo, sin embargo contó que sus pies no olían muy bien. Después se durmió y ni se lo sintió.
Pero así como hay pasajeros famosos tranquilos y educados, hay otros que no lo son. Como la modelo Naomi Campbell, a quien le da miedo los vuelos en avión, se pone nerviosa y hay que tranquilizarla todo el tiempo, además de que es exigente con el menú que se le ofrece y algunas veces no tiene buenos modales para pedir las cosas.
Una vez el cantante David Bowie compró todos los pasajes en primera clase en un vuelo, para estar solo con su novia y que nadie los moleste. Solo pidió fruta para comer y después se durmió.
En una ocasión el actor Pierce Brosnan, que en cuatro películas interpretó a James Bond, hizo un escándalo en el aeropuerto de Los Ángeles, al enterarse de que el vuelo en el que quería viajar no había espacio para toda su comitiva. Manifestó que él no era un pasajero cualquiera, que deberían darle privilegios y que sus pasajes los pagaba, que no eran gratis. La línea aérea le ofreció espacio en otro vuelo, para una hora después, y tuvo que aceptar.
Personalidades como Ricky Martin, Madonna, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Jennifer López, Shakira y Alejandro Fernández, Luis Miguel, entre otros, tienen sus propios aviones en los que viajan, por lo que no se los ve en los vuelos comerciales.