Hoy es la zona con mayor presión económica y demográfica. Estudiosos del tema y autoridades indican que ha recibido entre 700 y 1.400 asentamientos de familias, la mayoría de otros departamentos, lo que ha ocasionado que entre 2015 y 2021 el padrón electoral hubiera crecido hasta 37% en algunos municipios.
Una reciente denuncia de avasallamiento en el área protegida Bajo Paraguá desnudó una práctica que lleva más de una década, que se acentuó en los últimos años, involucrando a partidos políticos, instancias del Estado llamadas a administrar y custodiar el bosque y la tierra, instituciones religiosas, indígenas del lugar, nuevos comunarios de otros puntos del país y grandes hacendados bolivianos y extranjeros.