Del cine indigenista a géneros como la ciencia ficción o el policial, así transcurre el vasto recorrido que han trazado las producciones cinematográficas bolivianas en menos de 120 años. Con la llegada del primer cinematógrafo a Bolivia, en 1897, y sus proyecciones en el Teatro Municipal de La Paz, comienza la aventura nacional en el séptimo arte.
En 1925, luego de varios documentales, se estrena la primera película boliviana: Corazón Aymará, dirigida por Pedro Sambario. La historia está basada en la obra de teatro La Huerta, del autor Ángel Salas. En 1930 se estrena Wara Wara, un título fundamental del cine silente boliviano..
‘Wara Wara, tiene como argumento la obra de La Voz de la Quena de Antonio Díaz Villamil Entre 1933 y 1936 se filmaron varias producciones con temática basada en la Guerra del Chaco. Algunas de ellas fueron Guerra del Chaco o Infierno Verde de Luis Bazoberry, y La Campaña del Chaco de Juan Peñaranda. En 1948, la empresa Emelco rueda el documental Al Pie del Illimani, considerada por muchos como el primer largometraje sonoro del cine boliviano. Un año después, Alberto Perrín Pando, en cooperación con Jorge Ruiz y Augusto Roca, filma en la Isla del Sol el cortometraje Donde Nació Un Imperio, realizado en color. Años después, en 1958, Jorge Ruiz filma La Vertiente, que pese a ser una historia de ficción, tiene fragmentos de cine documental. En 1966, el director Jorge Sanjinés y la producción del Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB) plasman Ukamau, iniciando un extenso legado en la industria. Escena de la película Chuquiago En 1977, Antonio Eguino filma y estrena Chuquiago, un filme que en varias historias cuenta cuatro realidades distintas de la urbe paceña. En 1982, Paolo Agazzi estrena Mi Socio, una cálida película que recorre la diversidad boliviana a través de las experiencias de un camionero del occidente del país (David Santalla) junto a su pequeño ayudante del oriente (Gerardo Suárez). Escenas de la película Mi Socio Durante los 80, Eguino con Amargo Mar, Agazzi con Los Hermanos Cartagena y Sanjinés con La Nación Clandestina continuarían enriqueciendo el legado fílmico nacional. Escena de la película Los Igualitarios Los 90 y el nuevo milenio Con el cambio de década, además del estreno de Los Igualitarios (1991), aparecen nuevos directores como Juan Carlos Valdivia y Marcos Loayza. Ambos, en 1995, presentan sus operas primas: Jonás y la Ballena Rosada, y Cuestión de Fe. En 1998, Agazzi presenta otro de sus clásicos: El Día Que Murió el Silencio, y antes del cambio de siglo, 1999, Mauricio Calderón estrena la primera película boliviana de ciencia ficción El Triángulo del Lago. Escenas de la película Jonás y la ballena rosada En 2003, el cineasta cruceño Rodrigo Bellot irrumpe con Dependencia Sexual, una producción que primero fue trabajada en digital y luego pasó al celuloide. Un año después, Agazzi incursiona en el género policial con El Atraco, y luego en la comedia, en 2005, con Sena Quina. Ese mismo año, Valdivia estrena American Visa, que se convierte en la primera película nacional en estrenarse en el exterior (México), y en 2006 Bellott presenta su segundo trabajo ¿Quién Mató a la Llamita Blanca?, una divertida “road movie”. Escena de la película El día que murió el silencio El cine boliviano contemporáneo alcanzó un nuevo umbral en 2018 con Muralla, dirigida por Gory Patiño. Fue la primera película nacional en llegar a grandes cadenas. Su crudo retrato del tráfico infantil conmovió al público y generó amplio debate social. Apunte de cine Organismos. El Instituto Cinematográfico Boliviano (ICB) y el Consejo Nacional del Cine (Conacine) Actores. Jorge Ortiz, David Mondaca, Elías Serrano, Milton Cortez, Carla Ortiz, Denisse Arancibia Figuras importantes. Alberto Villalpando y Cergio Prudencio son dos destacados compositores de música de películas