Tras el mandato del Cabildo de noviembre de 2022, el Comité pro Santa Cruz planteó trazar una nueva relación con el Estado. El departamento, el más rico y poblado del país, reclama una mayor autonomía y denuncia una “asfixia” del centralismo.
Por eso, la consigna planteada es “rescatar la autonomía que ha sido secuestrada por el Gobierno central”, sin descartar la posibilidad de avanzar hacia el federalismo.
El presidente cívico Fernando Larach destacó que el proyecto tiene dos etapas: una primera, de corto plazo, que se propone “romper las leyes esclavizadoras” que impiden el correcto funcionamiento de las autonomías; y una segunda, de mediano plazo, que busca “liberar los candados constitucionales” para profundizar las autonomías.
El proyecto fue recibido con reacciones encontradas. Algunos sectores lo ven como una oportunidad para construir una Bolivia más democrática y federal, mientras que otros lo consideran una amenaza a la unidad nacional.
Contexto
Hace un año, a los pies del atrio papal y en el contexto del paro de los 36 días por un censo pronto y transparente, el entonces presidente del ente cívico Rómulo Calvo realizó cinco consultas a la población. Una de ellas fue que se revise la relación política de Santa Cruz con el Estado boliviano. La consulta se dio tras violentas jornadas protagonizadas por grupos de choque afines al partido de gobierno que intentaron desactivar la protesta a través de la fuerza.
Más de 75 especialistas participaron en paneles de debate ciudadano que tuvieron lugar en todo el departamento.