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Lecciones de ajedrez

Lunes, 09 de diciembre de 2024 a las 23:00

Por Redacción

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Daniel Velasco Oyola 

El ajedrez es un deporte de estrategia y respeto - no lo digo yo- sino el profesor de ajedrez de mi hijo y es lo primero que le han enseñado, mucho antes de empezar a mover las fichas. Algo que no le han enseñado aun, son conceptos como “jugar sucio”; este término existe en este deporte, pero no se refiere a movimientos ilegales, sino más bien, cuestionables.

Está por ejemplo el “jugador que distrae”, en lugar de concentrarse en la partida, usa gestos, comentarios, o provocaciones para desestabilizar al rival. Es la táctica de quien, al no tener un plan claro, prefiere sembrar confusión. Acusar a una región entera de deslealtad no parece muy diferente.

Otra manera de “jugar sucio”, puede ser simplemente alargar el tiempo. En situaciones desesperadas, algunos ajedrecistas buscan agotar el reloj con movimientos insignificantes.  Aplazar decisiones o ajustes importantes y culpar a los demás por problemas estructurales, es básicamente lo mismo.

Si alguien no suele jugar ajedrez es posible que caiga en estas cuestionables prácticas, porque desconoce los movimientos posibles de cada ficha y, para ganar una partida, se debe entender la genialidad de cada una de ellas. Si el tablero es Bolivia; reconocer la que los maravillosos movimientos de cada región. Santa Cruz, tierra de emprendedores y visionarios, no es una ficha que escapa de la partida nacional, sino una que ha levantado torres en un terreno a veces olvidado por el resto, a paso firme y con estrategia.

En este tablero llamado Bolivia, ninguna ficha puede jugar sola. Las torres no avanzan sin los peones, el rey no se defiende sin los alfiles, y el equipo entero pierde si no hay coordinación. Si algo no va bien en el juego, no es por culpa de las fichas; es porque el ajedrecista no está entendiendo cómo jugar la partida y no, no es culpa de las fichas.

Solo para ser más didáctico, quiero explicar al lector que,  las fichas diversas y geniales son todas, - todas - del mismo color: Bolivia. Una Bolivia que no necesita más divisiones, sino jugadas conjuntas estratégicas. El ajedrez es un juego donde el rey, la reina, los peones y caballos avanzan, algunos con saltos, otros paso a paso.

Imaginemos una jugada decisiva, el caballo en e4, con una línea clara hacia la victoria, moverse a f6 para dar jaque al rey negro y en el siguiente turno, capturar a la torre, brillante oportunidad. Pero el jugador es amateur y pensó que le quedaba tiempo para “mejorar su jugada” o para alargar el juego y decidió mover al caballo a c5, lejos de la acción. El rey negro, libre de peligro inmediatamente se reorganizó y la partida se volvió negra. En el ajedrez, se puede perder por auto boicot, en Bolivia suspender exportaciones es básicamente lo mismo, alargar una crisis que se pone negra como la jugada descrita.

El ajedrez es un deporte difícil pero la riqueza está en su complejidad. Aunque las reglas parecen básicas, no se basa en acciones aisladas, sino en estrategia. Los movimientos requieren evaluaciones de múltiples escenarios, una revaluación constante de lo que funciona y lo que ha dejado de funcionar. Hay estrategias, como modelos, que se agotan y se requieren nuevas.

El ajedrez requiere control, la concentración y la capacidad de manejar los errores con claridad son fundamentales si no, se está destinado al fracaso. Y finalmente, el ajedrez no es un juego de fuerza bruta, sino de claridad mental. Exactamente esas cualidades se requieren para gobernar.

En el ajedrez, aunque no es imposible, es poco probable que exista “la trampa”, al menos a nivel profesional. Pero, el término, “jugada sucia”, sí es algo que se estudia analizando la famosa partida entre Fischer contra Spassky.  No voy a detenerme en el punto anterior, porque entre los lectores, hay algunos que usan adjetivos calificativos básicos y tonos, sin lugar a duda, peyorativos para referirse al departamento más pujante y con más habitantes del país, y alguien que hace eso, probablemente no sepa jugar ajedrez y mucho menos conozca algo sobre el Match del Siglo.

Al final; los juegos de estrategia y respeto, como le enseñaron a mi hijo, quizás no están hechos para todos.

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