Un buen pollo al jugo con refresco repone fuerzas a los bomberos, voluntarios, soldados del Ejército y comunarios que dan pelea a las llamas que tiene rodeada a varias comunidades en Roboré.
El fuego no se extingue en el departamento cruceño y hay 26 incendios activos en 16 municipios, por lo que rebasa el esfuerzo de las autoridades y la población intenta ponerle el hombro a la lucha con sus propios recursos. La solidaridad de la gente se muestra desde la recolección de alimentos y herramientas hasta poner a disposición sus vehículos para llevar la comida a los lugares de combate.
Ya son 200.000 hectáreas afectadas, pero todo apunta a que la cifra crecerá más porque el fuego está lejos de ser controlado. En el país registran 854.723 hectáreas quemadas, de las cuales 235.148 son de bosque.
Roboré lleva 12 días de lucha incesante contra el fuego, que ha movido a todo un pueblo. Autoridades, servidores públicos y pobladores trabajan de la mano para apoyar a quienes están en primera línea. Ayer cerca de 300 personas pudieron almorzar sin abandonar sus tareas, con raciones que fueron trasladadas en vehículos y preparadas por funcionarios y pobladores en ollas comunes, que se han establecido en el coliseo de Aguas Calientes, donde está el comando de incidentes, que es como la base de operaciones.
La lucha contra el fuego tiene muchos rostros en Roboré. Instituciones y pobladores apoyan con la entrega de víveres, embutidos, agua, refresco y otros productos que garantizan el desayuno, almuerzo y cena para los bomberos y comunarios que están en primera línea.
La organización es clave para garantizar las raciones alimenticias. Carolina Salinas Vera, comunaria y funcionaria municipal, organiza a los grupos que se turnan para preparar los alimentos, de tal forma que hasta las 6:00 los brigadistas ya estén desayunados para partir. A las 11:00 el almuerzo debe estar listo para ser distribuido en camionetas de la Alcaldía y de pobladores. Por la noche, la cena se va entregando según la hora de retorno de las cuadrillas.
Milena Frías, encargada de la coordinación, trabaja de la mano con Carolina porque conoce al dedillo cuántas personas conforman cada cuadrilla y los lugares hasta donde se desplazan.
Vera asegura que están mejor organizados, pero en estos momentos en que el fuego los tiene rodeados dice que cualquier ayuda es necesaria. Cuenta que el humo caliente ha cubierto todo el ambiente y que están “rogando a Dios por una lluvia”.
El alcalde de Roboré, José Eduardo Díaz, informó que luchan contra siete frentes de incendios y que el cambio en la dirección de los vientos lleva las llamas a otras zonas o las reactiva. El trabajo de las brigadas prioriza el combate de las llamas que están cerca de las comunidades, como Aguas Calientes, Yororobá, Santiaguito y otras.
El concejal Jesús Mencarí informó que el Concejo Municipal declaró desastre por incendios porque precisan el apoyo logístico, técnico y económico del Gobierno Departamental y del Gobierno Nacional para atender la emergencia. Hasta el momento, solo en la parte alta del municipio de Roboré el fuego ha consumido 7.500 hectáreas.
Los ojos de bomberos sufren los efectos de la humareda
En desastre
En Santa Cruz 11 municipios se han declarado en desastre por incendios. Además de Roboré, están San Matías, San Rafael, Gutiérrez, San Ignacio de Velasco, San Antonio de Lomerío, El Carmen Rivero Tórrez, Puerto Suárez, Urubichá, El Torno y la Autonomía Indígena de Charagua.
La directora de Recursos Naturales de la Gobernación, Yovenka Rosado, informó que se han enviado brigadas a cada uno de los puntos de incendios.
Lamentó que, pese a la pausa en las quemas, este lunes se registraron 96 focos de quema y en lo que va del mes suman 4.041 y el acumulado del año está en 21.781.
“La Gobernación seguirá haciendo las gestiones ante el Ministerio de Defensa para desplegar militares de las Fuerzas Armadas y se haga presente el helicóptero en los lugares que necesite intervención aérea y terrestre”, recalcó.
De igual forma, indicó que se ha enviado una nota a la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) para que desplace maquinaria pesada en los lugares cercanos a sus bases para que puedan coadyuvar en el combate de los incendios.
Necesidades
En medio de tantas carencias que sufren las brigadas en el combate a los incendios, los bomberos voluntarios de Rescate Urbano dejaron de atender emergencias en la capital cruceña desde hace una semana por el desperfecto mecánico de sus motorizados. Se trata de una camioneta y un minibús que remolca una chata con un tanque de agua de 1.000 litros.
Hugo Vargas, capitán del escuadrón, dijo que gracias a la empresa Servimaster, la jornada de este lunes recibieron en calidad de préstamo un camión cisterna con capacidad para 3.950 litros de agua, por lo que podrán retomar su trabajo.
Vargas dijo que a la semana atienden entre tres y cinco incendios. En cuanto al monto que necesitan para arreglar ambos vehículos, Vargas indicó que son $us 2.500 debido a que deben cambiarse repuestos y piezas importantes del sistema eléctrico. Es por ello que ya comenzaron con las actividades de recaudación. Los martes y jueves, los voluntarios recorren diferentes puntos de la ciudad con sus latas solidarias en busca de aportes.
Ayuda
En el C entro de Educación Ambiental (CEA), la Gobernación habilitó el pasado viernes un punto de acopio para ayudar a los bomberos que trabajan en los municipios afectados por incendios.
De a poco la ayuda empieza a llegar, principalmente con raciones secas, agua y productos de aseo, lo que permite que las brigadas salgan a realizar atenciones en las comunidades, según informó Liliana Moscoso, responsable del centro de acopio.
Por su parte, el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, informó que el fuego afecta a cuatro departamentos (Beni, Tarija, Chuquisaca y Santa Cruz). Además, informó que se logró sofocar el fuego en Utuquis y en Magdalena. Ahora centrarán el trabajo cerca del Parque Amboró, en el municipio de El Torno.