El Congreso peruano suspendió hasta hoy el debate para resolver si aprueba un adelanto de las elecciones generales para este año, en medio de protestas y bloqueos que no cesan en reclamo de la renuncia de la presidenta Dina Boluarte.
“Por disposición del señor presidente del Congreso de la República, la sesión del pleno continuará el martes 31 de enero a las 11:00 locales” (16:00 GMT), indicó un comunicado del Parlamento tras siete horas y media de reuniones entre bancadas para intentar llegar a un consenso.
En un mensaje al país el domingo, la mandataria puso más presión al emplazar al Congreso a adelantar los comicios, advirtiendo que de lo contrario impulsará reformas constitucionales para que se impongan esas elecciones.
En Washington, la Organización de los Estados Americanos (OEA) se manifestó “consternada” por la violencia en Perú, y llamó al Gobierno a celebrar “pronto” elecciones bajo observación internacional, en una declaración donde solo se abstuvo El Salvador “por estar todavía en consultas con la capital”.
Estados Unidos, a través de su embajador Francisco Mora, subrayó que “el momento de las elecciones en Perú es una cuestión que deben decidir los líderes e instituciones del país” y pidió a la comunidad internacional que apoye al Gobierno de Boluarte.
Cientos de personas marcharon hacia el centro de Lima desde el barrio popular de Huaycán, con una pancarta gigante que decía “Ni un muerto más, Dina renuncia ya”. El casco histórico de la capital, sede del poder político, ha sido escenario de violentos enfrentamientos entre encapuchados y la Policía.
Decisión clave
La sesión de ayer del Congreso aprobó reconsiderar una votación del sábado, cuando por una mayoría de 65 votos contra 45 se opuso a adelantar los comicios generales a este año, como había implorado Boluarte.
El Parlamento ya había votado un adelanto de los comicios para abril de 2024.
El domingo, el presidente del Parlamento, José Williams, militar retirado de derecha, primero en línea de sucesión en caso de renuncia de la mandataria, también pidió a través de su cuenta de Twitter a los parlamentarios “reflexionar con responsabilidad la decisión a tomar” el lunes.
La discusión política coincidió con el velorio de Víctor Santisteban, de 55 años, manifestante fallecido el sábado en la protesta más violenta vivida en Lima desde el inicio de la revuelta social en diciembre.
La iniciativa presentada por el congresista fujimorista Hernando Guerra García, del partido derechista Fuerza Popular (FP), busca adelantar los comicios para octubre, de manera que la presidenta, los congresistas y autoridades electas entreguen el poder en diciembre de 2023.
Pero la izquierda insistió en que debía incluirse un referendo para crear una Asamblea Constituyente, algo que rechaza un amplio espectro de la política peruana. Otras fuerzas denunciaron una supuesta maniobra para sacar provecho electoral por parte de Fuerza Popular, partido de la ex candidata presidencial Keiko Fujimori.
Despeje de vías
En la región de Ica, 250 km al sur de Lima, decenas de militares despejaron varios tramos de la ruta Panamericana Sur que se encontraban bloqueados.
Los cortes de carreteras han ocasionado escasez de productos básicos y combustible en varias provincias.
Boluarte reconoció que la crisis ha empeorado con un escenario de protestas violentas y bloqueos, que ha llevado incluso en zonas como Puerto Maldonado, en la selva peruana, a que algunos habitantes recurran al carbón o la leña para cocinar a falta de gas, denunciaron afectados a medios locales.
La crisis política y social, que deja ya 48 muertos en ciudades del sur y en Lima en siete semanas, no da señales de solución.
El poder político ha sido incapaz de hallar una respuesta a las demandas de la población, sobre todo rurales del sur andino de mayoría indígena, históricamente postergada, que había apostado a mejorar sus condiciones de vida con la llegada de Pedro Castillo a la Presidencia.
Lea también
Mundo
Sin turistas, Machu Picchu en caída libre" mientras disturbios sacuden Perú
Los violentos disturbios que sacuden Perú desde diciembre han ahuyentado a los turistas, dejando descolocadas a las comunidades que dependen de este popular destino