A menos de dos meses de cumplirse el plazo perentorio que dio el Gobierno para que las industrias que se autogeneran energía eléctrica con gas natural se conecten al Sistema Integrado Nacional (SIN), la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) pide extender el plazo del Decreto 4794, que impone al sector industrial migrar al tendido eléctrico de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) hasta septiembre de 2023.
El 7 de septiembre de 2022, de manera inconsulta y sorpresiva, el Gobierno emitió el Decreto Supremo 4794 que restringe la autogeneración eléctrica a partir de gas natural a las industrias e impone la interconexión del sector al SIN, que aprovecha la eficiencia de los ciclos combinados y las energías limpias, como las hidroeléctricas, fotovoltaicas, eólicas y biomasa, amigables con el medioambiente. A decir del gerente de Desarrollo Empresarial de Cainco, Luis Fernando Strauss, el plazo mínimo -hasta septiembre de este año- para que las industrias se acoplen al tendido del SIN, es un desincentivo para el sector, puesto que en vez de impulsar la “industrialización con sustitución de importaciones” reconocida en el Plan de Desarrollo Económico Social 2021-2025, se pone en riesgo la seguridad jurídica de las industrias que se autogeneran energía. Alerta que encarecerán en exceso la producción. “La actual medida afectará al consumidor boliviano, porque los productos subirán de precio, en caso de que las industrias se conecten al tendido de ENDE. Las industrias hacen un uso intensivo de electricidad, por lo que la autogeneración resulta eficiente. Con el uso de energía eléctrica, la producción solo se encarecerá y no hará que los productos sean competitivos contra el contrabando”, afirmó Strauss. El ejecutivo aseguró que las industrias asociadas a Cainco seguirán dotando de productos a la población boliviana. Sin embargo, considera que, para evitar contratiempos, “es importante que el Gobierno reflexione y deponga esta medida que perjudicará a las industrias bolivianas y cruceñas. Aún estamos a tiempo para que el Gobierno amplíe el plazo del Decreto 4794, reconociendo las inversiones y sacrificios de las industrias que invirtieron en la autogeneración”, reflexionó Strauss. Insinuó que por cada megavatio que una industria se autogenera invierte aproximadamente $us 700.000. Strauss dijo que, inclusive, algunas firmas que necesitan un flujo continuo y seguro de energía realizaron inversiones importantes de $us 5 millones, para proveerse de autogeneradores confiables y eficientes. El alcance del decreto, según el ejecutivo de Cainco, afecta a todas las industrias de Santa Cruz y Bolivia (La Paz, Tarija y Cochabamba) que se autogeneran energía eléctrica con gas natural, principalmente aquellas instaladas en el Parque Industrial ‘Ramón Darío Gutiérrez’ de la capital cruceña. La zona industrial abarca 1.000 hectáreas y estiman que 1.004 empresas de todo tamaño operan allí. En 2022, con motivo del anuncio de la medida, el Gobierno informó de que se aprobó la norma para que las industrias que demandan grandes cantidades de electricidad puedan integrarse al SIN y beneficiarse de un sistema eléctrico estable, confiable y de calidad. Del 2006 al 2021, el Estado invirtió más de $us 3.737 millones en proyectos de generación, transmisión y distribución para consolidar un sistema eléctrico robusto. En la actualidad, Bolivia dispone de una capacidad instalada de generación eléctrica de 3.822 megavatios (MW), mientras que la demanda interna nacional es de aproximadamente 1.601 megavatios (MW). Menos del 75% es térmica y es a gas y ciclo combinado; es decir, que los ciclos combinados llegan casi al 28% y el saldo es hidroeléctrica, eólica, solar fotovoltaica y biomasa. Según el Gobierno, a través del Programa de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2021-2025, se proyecta cubrir un 75% de la demanda eléctrica nacional con energías alternativas y renovables para el Bicentenario de Bolivia. En octubre de 2022, en una entrevista a EL DEBER, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, reveló que la existencia de 20 empresas que tienen contratos con YPFB y que la cartera de Estado que dirige contabilizó como 100 empresas ‘piratas’ conectadas al gas para autogeneración. Según el presidente ejecutivo de YPFB, Armin Dorgathen, el DS 4794 busca la eficiencia en el uso de este recurso natural, en la perspectiva de que llegue a la mayor cantidad de usuarios de gas a domicilio de todo el país. “El objetivo no es quitar la subvención a la generación eléctrica, sino evitar la autogeneración porque es ineficiente. Si utilizamos gas natural para la generación de energía eléctrica necesitaremos tres veces más del energético, que utilizamos si nos conectamos al SIN. Vamos a tener una generación térmica mucho más eficiente que la autogeneración, además paneles solares, energía eólica y energía hídrica; entonces, vamos a utilizar menos gas, vamos a producir menos dióxido de carbono, pero vamos a seguir con una tarifa beneficiosa para las industrias”, expresó el presidente de YPFB. Diversificar fuentes de energía Para el experto del sector eléctrico, Sergio Arnez, el Decreto 4794 es una medida que no reduce significativamente el uso de gas natural en el país, pues -alude- que para cubrir el requerimiento de electricidad de las industrias se requerirá casi la misma cantidad de gas para generarla en el SIN. “Origina un mayor costo de producción para las industrias”, dijo. Cree que, dada la caída de las reservas y producción de gas natural, es lógico pensar que el costo del gas se incrementará e incluso que podría haber restricciones de suministro en los siguientes años, por lo cual la medida solo anticipa lo que de todas formas ocurrirá (incremento de costo de producción y riesgo de suministro de gas). “Esta medida obliga a las industrias a realizar un cambio que puede ser positivo, ya sea generando su propia electricidad renovable o comprando electricidad del SIN que podría ser renovable si el Gobierno garantizara que la energía adicional que se requiere cada año sea de ese tipo”, indicó Arnez. En criterio de Jorge Choque, también especialista en el sector eléctrico y vicepresidente de la Cámara Boliviana de Electricidad, el DS 4794 tiene un objetivo muy beneficioso y es el hacer un uso más eficiente de los combustibles fósiles en la producción de energía eléctrica, que sin duda se logrará con su cumplimiento por cuanto los industriales que ahora son autoproductores podrán acceder al SIN para el abastecimiento de su energía, sistema donde se genera con diversas fuentes de electricidad como el gas natural, hídrica, solar, eólica y biomasa. Eduardo Ibáñez, experto y miembro del Comité de Energía de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB-Santa Cruz), indica que hoy luego de que el Estado realizó inversiones en ampliar la capacidad de generación, llegando incluso a duplicar la demanda actual (oferta 3.6 GW vs demanda 1.6 GW), exige a los industriales cesar la autogeneración y conectarse al SIN para justificar este excedente de capacidad instalada (ociosa) y así recuperar algún saldo de gas natural para comercializar a mejor precio ya sea para exportación o al mercado interno con un ajuste a la subvención. “La realidad actual nos demanda diversificar la matriz energética de forma inmediata, buscar la optimización de los activos instalados y los recursos naturales con los que se tiene para la seguridad energética del país y todos sus sectores en condiciones justas”, anotó Ibáñez. Inversión de CRE Con una inversión cercana a los 120 millones de bolivianos, la Cooperativa Rural de Electrificación, CRE, levanta una nueva subestación en el Parque Industrial, cuyo propósito es garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico a las empresas asentadas en la zona. La nueva subestación, ubicada en el corazón industrial de Santa Cruz, permitirá retirar mayor potencia de la Central Termoeléctrica de Warnes, consolidando un doble anillo energético que da confiabilidad al sistema eléctrico y permitirá que las industrias que se autogeneran energía se puedan incorporar al SIN. El año pasado, el Gobierno determinó que las industrias que utilizan gas natural para la autoproducción de energía eléctrica deben pasar al SIN desde el 7 de septiembre. “Eso significa que CRE deberá atender esa demanda adicional de aproximadamente 33 megavatios (MW), de los cuales 22 MW están concentrados en el Parque Industrial”, indicaron desde la cooperativa cruceña. El proyecto, según la CRE, incluye la construcción de dos líneas en 115 kilovoltios (kV), para recibir una doble inyección eléctrica.