La Unión Europea (UE) abrió conversaciones con el nuevo Gobierno boliviano para identificar sectores estratégicos en los que pueda apoyar la llegada de inversiones europeas, con un enfoque orientado a la producción, la industrialización y el desarrollo sostenible, y no únicamente a actividades extractivas. Así lo informó Félix Fernández, director de Cooperación de la UE para América Latina y el Caribe, tras una reunión sostenida con varios ministros en oficinas de la Cancillería.
Fernández explicó que el diálogo se centró en conocer las iniciativas clave del nuevo Ejecutivo y en definir cómo la UE, sus Estados miembros y la estrategia Global Gateway pueden facilitar inversiones europeas en Bolivia. “Nuestro trabajo es facilitar que la inversión acuda al país, en coordinación con el Gobierno”, afirmó.
Si bien reconoció el potencial boliviano en sectores tradicionales como el litio y los hidrocarburos, el representante europeo subrayó que la cooperación va mucho más allá de esos ámbitos. Señaló que se analiza un abanico amplio de áreas prioritarias que responden tanto a las necesidades del Gobierno como de la sociedad boliviana.
Entre los sectores mencionados figuran seguridad y justicia, materiales críticos, interconexiones, seguridad energética, energías renovables, financiación climática, transporte y agua, entre otros. Fernández precisó que no existe aún una priorización definitiva, ya que el siguiente paso será evaluar las perspectivas reales de inversión y el interés concreto de empresas europeas.
Indicó además que los embajadores europeos acompañan este proceso para identificar qué empresas ven oportunidades en proyectos específicos y cómo, junto al Gobierno boliviano, se pueden generar las condiciones para que esas inversiones se concreten. “La idea es que las empresas apuesten por Bolivia y, al mismo tiempo, contribuyan a objetivos de desarrollo sostenible”, sostuvo.
La UE remarcó que no puede abarcar todos los sectores, pero sí concentrarse en aquellos estratégicos donde su participación pueda generar mayor impacto económico y social en el país.
El Gobierno de Rodrigo Paz se fijó como meta abrir la política económica del país para atraer inversión privada, después de 20 años de aislamiento que caracterizó a la administración del Movimiento Al Socialismo (MAS)