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Productores proyectan más inflación: “Si no hay diésel, los precios van a seguir en alza”

Viernes, 11 de julio de 2025 a las 03:51

La escasez del carburante genera una parálisis en la logística agrícola. Ante esta situación, actores del sector productivo advierten una escalada inflacionaria, debido a la falta de garantías por parte del Estado para asegurar un suministro fluido del insumo

Se vienen días más duros. A 72 horas de que el presidente Luis Arce, admitiera que su gobierno no puede garantizar el abastecimiento de combustibles, como gasolina y diésel, productores agrícolas anticiparon una escalada de precios que repercutirá en el bolsillo de la población, que durante el primer semestre de este año soporta una inflación acumulada de 15,53%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La proyección del alza de precios no es un simple discurso. La actual escasez de combustible retrasa toda la logística de producción, transporte y distribución de alimentos. Por ejemplo, según un reporte de la Asociación de Fruticultores y Horticultores de Santa Cruz (Asofruth), los productores de los valles llevan tres meses sin recibir un suministro regular de carburantes. En promedio, deben esperar entre dos y tres días para abastecerse.

Núe Morón, presidente de Asofruth, explicó que, por esta razón, alimentos básicos como la papa y la cebolla subieron de precio. Por ejemplo, el tubérculo pasó de Bs 40 a Bs 80 la arroba, mientras que la hortaliza subió de Bs 35 a Bs 90.

“Si los precios se disparan será culpa del presidente Luis Arce, que no asume la responsabilidad de abastecer de combustible al país”, disparó Morón, en alusión al mensaje vertido el martes por el mandatario, donde dijo que no podía garantizar el abastecimiento de combustible, tanto de gasolina como de diésel.

Los Valles cruceños proveen el 80% de las hortalizas que se consumen en la ciudad de Santa Cruz, mientras que un 20% se destina a mercados de Cochabamba y Sucre. Sin embargo, la producción está en riesgo por la falta de diésel, que es indispensable para operar maquinaria agrícola y sistemas de riego.

“Necesitamos diésel todos los días. Lo usamos para preparar suelos, para las motobombas. Sin diésel no hay producción. Ni el transporte puede llegar. Y además, los insumos que compramos, como semilla de papa, se pagan con el dólar paralelo, que está demasiado alto. Todo encarece”, explicó.

La situación es crítica: en municipios como Samaipata, Vallegrande y Saipina, los productores deben esperar hasta dos días para cargar diésel, afectando la producción y el transporte de alimentos.

Efecto a escala nacional 

El anuncio del presidente, encendió las alarmas entre los agropecuarios del país. Para Rolando Morales, presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba y vicepresidente de Confeagro, esta declaración pone en riesgo la estabilidad económica y podría desencadenar una mayor inflación.

Morales exhortó al gabinete económico a aclarar la situación y dar certezas al país. 

“Si esto no es aclarado por el gabinete económico de inmediato, la inflación se va a acelerar. Ya se siente en el tipo de cambio paralelo y en los mercados. El Gobierno debe cumplir su compromiso: abastecer de combustible al país”, dijo.

Además, instó a la Asamblea Legislativa a aprobar los créditos que, según el propio Ejecutivo, son necesarios para financiar la importación de carburantes. “Si eso es lo que se necesita, no hay otra alternativa. No podemos quedar paralizados, menos aún en un año electoral”, sostuvo.

La situación es especialmente crítica para el agro. 

Morales explicó que, aunque el productor promedio en Cochabamba usa unos 80 litros de diésel al mes para su maquinaria, la agroindustria en el oriente demanda miles de litros, por lo que una interrupción en el suministro tendría consecuencias más graves para regiones como Santa Cruz.

Morales enfatizó que la falta de combustibles no solo afecta al campo, sino también a los precios en los mercados. “El impacto es inmediato: si no hay diésel para las motobombas, tractores o transporte, se paraliza la producción y suben los precios”, dijo.

Para el dirigente, la gravedad de la situación es tal que la escasez de diésel puede compararse con una emergencia médica. 

“Un país sin combustibles es como un ser humano sin sangre. Se paraliza lentamente hasta desaparecer”, graficó.

El sector agropecuario ya está recibiendo reportes de otras regiones afectadas, como Potosí, Sucre y Tarija. “La incertidumbre es nacional. El anuncio presidencial fue muy fuerte y todavía no hay una respuesta clara del gabinete económico. Eso debe cambiar de inmediato”, insistió.

En esta misma región la Asociación de Productores de Leche de Cochabamba (APLC) advirtió que la falta de diésel está afectando gravemente a la producción lechera en el departamento, debido a que los insumos y alimentos necesarios para las granjas no están llegando desde Santa Cruz. 
La situación podría agravarse en las próximas semanas si no se restablece el suministro de combustible.

“Todo está descontrolado”

Otro sector en alerta es el  pecuario. Jorge Méndez, presidente de la Asociación Departamental de Porcicultores (Adepor), advirtió que se prevé un incremento en los precios de los productos agropecuarios debido al alza sostenida de los insumos importados y a la falta de garantías del Gobierno para asegurar carburantes.

“El mercado ya está totalmente descontrolado. No solo por el carburante, sino porque todas las materias primas están por las nubes”, señaló Méndez. Indicó que el maíz ya cuesta Bs 115 el quintal, el sorgo Bs 90, y la tonelada de soya supera los $us 500. 

A esto se suma que, ante la escasez, el diésel llega a comercializarse hasta en Bs 14 el litro en el mercado negro, muy por encima del precio subvencionado de Bs 3,74.

“Si no hay diésel, no hay logística. Y sin logística no hay producción. Entonces, claro que los precios van a seguir en alza. Aquí ya no se puede prever nada”, sostuvo.

Además, Méndez denunció que el 30% de los insumos para el alimento balanceado de los cerdos —como vitaminas, minerales, aminoácidos y antibióticos— se importan y deben pagarse al tipo de cambio paralelo. 
“Aunque las casas comerciales lo calculan desde el dólar oficial (Bs 6,96), le suman una comisión que llega hasta el 170%, con lo que en la práctica ya estamos comprando con el dólar blue”, explicó.

Consultado sobre las recientes declaraciones del presidente Arce, quien afirmó que el Gobierno no puede garantizar el abastecimiento de diésel, Méndez fue enfático:

“Si el presidente no garantiza el combustible, ¿qué se puede garantizar entonces? No se puede esperar que en estas condiciones nosotros aseguremos alimentos”.

El titular de Adepor fue crítico con el modelo de control estatal del mercado de carburantes. “No le podemos pedir al Gobierno que abastezca dólares ni combustible; no tiene plata. Pero podría liberar la importación, el transporte, el almacenamiento y la comercialización de carburantes”, planteó.

Transporte opera a un 30%

A esta crisis se suma el sector del transporte pesado, que también atraviesa una situación crítica. Pedro Quispe, ejecutivo del Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Pesado, denunció que el 70% de los camiones está parado, ya sea en filas o en garajes, por falta de combustible.

“El país está funcionando solo con el 30% del parque automotor pesado. El resto está detenido esperando diésel”, afirmó. Quispe propuso una medida urgente: permitir la libre importación de combustibles, sin intermediación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). 

“Si se permite importar directamente desde Perú o Chile, en 30 días podríamos normalizar la provisión de diésel y gasolina. No podemos seguir esperando decisiones que se tomen después de las elecciones”, criticó.
En Montero, epicentro de la actividad agroindustrial del Norte Integrado de Santa Cruz, el Comité Cívico de este municipio se declaró en emergencia por una “crisis económica, energética y social sin precedentes” en Bolivia.

La entidad cívica acusó al Gobierno nacional de ser el principal responsable del colapso, y exige medidas inmediatas, entre ellas la liberación de la importación de combustibles y la aprobación total del uso de biotecnología para el agro. “No hay diésel, gasolina ni dólares mientras que lo que sí abunda son colas interminables, mercado negro, especulación y desesperación en los hogares”, sostuvo la entidad.

Prioridad al sector productivo

El Gobierno boliviano reiteró que el abastecimiento de combustibles está garantizado para los sectores productivos del país, pese a los “picos de sobredemanda” que han provocado escasez temporal de diésel en algunas regiones.

“Siempre priorizamos a los sectores productivos. El Gobierno del presidente Luis Arce es un gobierno del diálogo. Hemos sostenido reuniones con la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), sectores del agro, la minería y el transporte para mejorar la eficiencia en la distribución y comercialización de combustibles”, afirmó Alejandro Gallardo, ministro de Hidrocarburos y Energía.

Según el ministro, el suministro a estos sectores no se detuvo, pero reconoció que existen momentos de sobredemanda que presionan la logística de distribución.

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