El precio internacional del petróleo volvió a superar los 90 dólares por barril impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el temor a interrupciones en el suministro mundial de crudo. El repunte se produce mientras Bolivia avanza en el plazo de seis meses que fijó el Gobierno para evaluar nuevamente el precio interno de los combustibles, la revisión está prevista para junio.
“Nuestras referencias para la importación de combustible son internacionales, obviamente en la medida en que sube el precio del crudo, suben los precios de todos los combustibles”, sostuvo el vicepresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Sebastián Daroca, en una entrevista con radio Fides.
El 18 de diciembre de 2025, el Gobierno de Rodrigo Paz determinó levantar la subvención a los hidrocarburos y fijó la nueva banda de precios de la siguiente forma: gasolina especial Bs 6,96 por litro, diésel oil 9,80 bolivianos por litro, gasolina premium 11 bolivianos por litro, gasolina de aviación 10,57 bolivianos por litro, kerosene 5,64 bolivianos por litro, jet fuel 10,74 bolivianos por litro, gasoil 5,69 bolivianos por litro, GNV (gas natural vehicular) 2,73 bolivianos por metro cúbico, solo se mantuvo el precio del GLP en 22,5 bolivianos por garrafa.
En enero, con el nuevo Decreto Supremo 5516, que ratificó la eliminación del subsidio, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, afirmó que se determinó un período de seis meses, para evaluar el mercado internacional y en función a ello asumir decisiones para subir o bajar el precio de los combustibles.