La agroindustria cañera boliviana recibió esta semana la visita de una misión empresarial conformada por 21 compañías brasileñas dedicadas a la producción sucroalcoholera, en un recorrido que incluyó a los ingenios Guabirá, Unagro, Aguaí y La Bélgica, en el departamento de Santa Cruz. El intercambio, promovido en el marco de actividades técnicas y empresariales, estuvo orientado a conocer la diversificación productiva del sector y explorar espacios de cooperación tecnológica y comercial.
De acuerdo con un comunicado del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la delegación permaneció cuatro días en el país y, además de las visitas a plantas industriales, participó del “XIX Simposio Técnico de Agroindustria Cañera Boliviana – Evolucionando la Agroindustria”, realizado el 29 y 30 de enero en Montero.
Suyane Machado, gerente de Proyectos de APLA (Arranjo Productivo Local do Álcool), entidad brasileña que fomenta la articulación del sector sucroalcoholero, destacó el valor del intercambio. “Para nosotros es muy valioso estar en Bolivia y compartir con su gente. Nos llevamos mucho aprendizaje de lo que están haciendo y, al mismo tiempo, traemos la experiencia que se viene desarrollando en Brasil. Este intercambio nos permite seguir construyendo una relación de cooperación que fortalece a la industria azucarera de ambos países y abre nuevas oportunidades para crecer juntos”, afirmó.
Machado subrayó que, a través de la exportación de tecnología y el trabajo conjunto con ingenios y técnicos bolivianos, se busca fortalecer un proceso de cooperación que permita compartir conocimiento, innovación y buenas prácticas. En ese marco, mencionó la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para optimizar la producción agrícola, el uso eficiente de la vinaza y avances en el control de plagas y malezas, aspectos que —según indicó— inciden directamente en la productividad y sostenibilidad.
“Visitar los ingenios de Bolivia permite identificar oportunidades para crecer juntos creando nexos de negocios y ayuda mutua”, añadió.
Enfoque en sostenibilidad y capital humano
Como parte de la agenda, la misión brasileña participó del simposio organizado por la Asociación de Técnicos de la Agroindustria Cañera Boliviana (Atacbol), con el apoyo del Club de Leones Regional Montero, APLA, Apex Brasil y el IBCE, y el patrocinio de los ingenios anfitriones y la Unión de Cañeros Guabirá (UCG).
El presidente de Atacbol, ingeniero Aníbal Perales, resaltó la importancia de la décima novena versión del encuentro. “Este Simposio nos ha permitido traer conocimiento de primera mano y actualizar a nuestros profesionales frente a los grandes desafíos que vive hoy la industria: la innovación, la globalización y el cambio climático. Pero, por encima de todo, queda claro que el activo más valioso sigue siendo el recurso humano; cuando las personas se capacitan y aprenden, fortalecen a toda la industria y la hacen más competitiva”, señaló.
Perales también hizo énfasis en la necesidad de adaptación ante el contexto actual. “Hoy se están enfrentando grandes cambios: la tecnología, la inteligencia artificial, el cambio climático y la competencia de otros países. Por eso tenemos que adaptarnos y ser más eficientes, para poder seguir compitiendo y creciendo como industria”, agregó.
El simposio puso el acento en la sostenibilidad, la digitalización y la diversificación de la cadena productiva, en un momento en que la agroindustria cañera busca optimizar procesos agrícolas e industriales y ampliar el aprovechamiento de subproductos.
Interés regional y desafíos internos
La visita brasileña refleja el interés regional por el modelo productivo boliviano, particularmente en la integración entre productores, ingenios y técnicos, así como en la diversificación hacia el ámbito sucroalcoholero y energético. Para el IBCE, este tipo de intercambios abre la posibilidad de generar vínculos comerciales y técnicos que trasciendan la visita protocolar.
No obstante, especialistas del sector han señalado en anteriores oportunidades que, para capitalizar plenamente este tipo de acercamientos, la agroindustria nacional requiere condiciones internas que favorezcan la inversión en tecnología, estabilidad normativa y políticas que impulsen la competitividad exportadora.
En ese contexto, el acercamiento con actores brasileños —país con una de las industrias sucroalcoholeras más desarrolladas del mundo— puede representar una oportunidad para incorporar aprendizajes técnicos, pero también plantea el desafío de adaptar esas experiencias a la realidad productiva, regulatoria y de mercado de Bolivia.
El recorrido comenzó el 27 de enero con visitas a Guabirá y La Bélgica; el 28, la delegación se trasladó a Unagro y Aguaí. Más allá del componente técnico, el IBCE destacó que el encuentro permitió estrechar lazos empresariales y generar un espacio de diálogo entre actores de ambos países, con la mirada puesta en una cooperación de largo plazo.