Mientras Bolivia se prepara para las celebraciones del Carnaval, los gremialistas y otros sectores productivos han anunciado que, tras las festividades, radicalizarán sus medidas de protesta en rechazo a la disposición adicional séptima del Presupuesto General del Estado. Así lo manifestó César Gonzales, secretario ejecutivo de la Confederación de Gremiales de Bolivia y vocero del Comité Multisectorial, en entrevista con el programa ¡Qué Semana!
Según Gonzales, la normativa permite la confiscación y decomiso de mercadería a los "actores de comercialización, un término ambiguo que, según el dirigente, podría afectar a pequeños, medianos y grandes comerciantes.
Nos ha costado años adquirir capital, trabajando jornadas de hasta 18 horas sin ningún tipo de seguridad social, y ahora nos quieren quitar lo que hemos construido, denunció.
Además, afirmó que en controles recientes ya se han dado casos de abusos por parte de las autoridades, como la incautación de celulares a comerciantes pese a que contaban con facturas legales.
Movilizaciones tras el Carnaval
Para manifestar su descontento, el Comité Multisectorial ha convocado una marcha que partirá desde Patacamaya hacia la ciudad de La Paz, reuniendo a productores, transportistas y comerciantes de distintos puntos del país.
“Esperamos que el Gobierno entienda que esta disposición no tiene nada que ver con la lucha contra el contrabando, como dice el viceministro Silva. Aquí lo que se establece es la incautación directa de mercadería sin distinción, agregó Gonzales.
Los gremialistas han optado inicialmente por la vía legislativa y buscan que la Asamblea Legislativa derogue esta normativa. No obstante, advierten que, si el Gobierno no atiende su demanda, podrían asumir medidas más drásticas, como bloqueos de caminos.
“El Gobierno se está riendo de nuestra marcha, pero vamos a ingresar a La Paz de manera pacífica y organizada, afirmó.
Además, sostuvo que el paro de actividades es la última opción que tiene el sector para revertir esta norma.
Otras demandas del sector
Más allá de la disposición adicional séptima, los gremialistas también están preocupados por otros problemas que afectan a la economía, como el desabastecimiento de carburantes, el precio del pan y la falta de dólares en el país.
Gonzales señaló que el modelo económico actual no está funcionando y que es necesario fomentar la producción y la exportación en lugar de asfixiar al sector productivo.
En una hectárea de cultivo en Bolivia se produce mucho menos que en otros países vecinos, como Perú, y aun así se permite el ingreso de productos de contrabando, afectando a los productores nacionales, ejemplificó Gonzales.
También cuestionó la forma en la que el Gobierno maneja los contratos con empresas transnacionales, indicando que estos acuerdos se aprueban en horarios inusuales, mientras que la derogación de esta disposición es desatendida por las autoridades.
Además, Gonzales mencionó que la crisis económica también se ve reflejada en la escasez de dólares y en la falta de circulación monetaria en el país. Explicó que las remesas enviadas por los bolivianos en el extranjero están siendo retenidas por el Banco Central y que el Gobierno no está incentivando la producción para mejorar la economía.
Si queremos exportar, primero hay que cubrir el mercado interno. Pero ¿Cómo vamos a hacerlo si el Gobierno no impulsa la producción y, en cambio, la asfixia?, cuestionó.
La movilización está prevista para la primera semana de marzo y, según los organizadores, podría extenderse por varios días dependiendo de la respuesta del Gobierno.
“Defenderemos lo que es nuestro”, concluyó el dirigente gremial. La marcha podría sumar a otros sectores afectados, como el transporte y la producción agrícola, incrementando así la presión sobre el Gobierno Nacional.