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Generación distribuida: existen oportunidades para hogares y empresas, pero persisten varias barreras

Martes, 30 de septiembre de 2025 a las 05:57

El Gobierno impulsa la política energética desde 2021 que hasta ahora cuenta con 254 usuarios y genera 4,6MW. El subsidio al gas y la crisis, frenan las inversiones

La generación distribuida (GD) es la producción de energía eléctrica a pequeña escala, generalmente por debajo de 1.000 kW, cerca de los puntos de consumo. Generalmente, utiliza fuentes renovables como la energía solar o eólica instaladas en hogares, empresas o comunidades, lo que permite a los usuarios producir parte o la totalidad de la energía necesaria. En marzo de 2021 y en junio de 2024, el gobierno promulgó los decretos supremos 4477 y 5167, respectivamente, con el objetivo de establecer las condiciones para la implementación de la GD y reducir la dependencia de las centrales térmicas, ahorrar gas para la exportación y retribuir a los consumidores el costo de la factura eléctrica por inyectar energía a la red. A pesar del buen propósito medioambiental y de presentar oportunidades para empresas y hogares, la GD aún no cumple sus objetivos en Bolivia, a decir de la Cámara Boliviana de Electricidad (CBE) y expertos del sector. Para Jorge Choque, vicepresidente de la CBE, esta política energética no ha tenido el desarrollo esperado, por cuanto existen aún muchas barreras para que los usuarios puedan realizar inversiones en sistemas de producción de electricidad con fuentes renovables.“Entre las barreras existentes están, por nombrar algunas, las tarifas subvencionadas de electricidad al consumidor final porque se genera con gas natural subvencionado, el esquema de compensación que ocasiona que todo el peso recaiga en las espaldas de las empresas de distribución, los elevados costos de inversión de los sistemas de generación, la situación económica del país, el tipo de cambio del dólar y la falta de acceso al financiamiento”, remarcó.En ese sentido —agregó Choque— cuando las tarifas de electricidad son subvencionadas, la motivación para la iniciativa privada de instalar sistemas de generación distribuida es mínima y quien lo hace lo ejecuta más por razones medioambientales. “Sin embargo, en algunas categorías de consumo puede resultar económicamente atractivo la instalación de sistemas fotovoltaicos, pero la situación económica del país, de alguna manera, inhibe esta iniciativa”, consideró. Sin embargo, para el ejecutivo “las oportunidades están presentes porque existe oferta de equipos en el país, solo que los montos de inversión son elevados y la factura por el servicio eléctrico mensual no es tan significativa en la estructura de costos de una familia, situación que, de alguna manera, frena la penetración de este tipo de equipos”.Por su parte, el analista en materia eléctrica, Sergio Arnez, los resultados de la política de GD hasta ahora no son palpables, ya que existen alrededor de 15 megavatios (MW) de potencia instalada en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), frente a una demanda de 1.700MW, es decir menos de 1%. “Sin embargo, ya es un avance visible. La meta debería ser llegar a un 10% de la demanda”, señaló.Explicó que actualmente los comercios e industria de mediana y alta demanda, pagan la electricidad dividida en los conceptos de Energía y Potencia. La tarifa de la Energía es muy baja por el subsidio al gas natural para generación, lo cual hace poco atractiva la generación propia para la mayoría de estos consumidores. “Sin embargo, cuando Bolivia requiera importar gas natural para cubrir el consumo interno —según Arnez, en 2028—, las tarifas eléctricas sufrirán un incremento considerable y los proyectos de generación propia serán viables e incluso necesarios por el riesgo de apagones si no se toman medidas oportunamente”, indicó.Resaltó que los sistemas de generación propia más sencillos de instalar y operar son los sistemas solares fotovoltaicos, por lo cual son los más utilizados por domicilios, comercio e industria en todas partes del mundo. “Sin embargo, las agroindustrias que poseen algún tipo de biomasa deberían analizar la opción de utilizarla y, las que tienen poco espacio, podrían explorar los sistemas eólicos también”, añadió.Los avancesDe acuerdo con datos del Ministerio de Hidrocarburos y Energías (MHE) a junio de 2024 los usuarios con GD llegaban a 254, con una potencia instalada de 4,6 MW. De acuerdo con las proyecciones, al finalizar 2025, este valor podría acercarse a los 10 MW. Por su parte, la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) informó a EL DEBER que a través de sus empresas filiales de distribución, durante a la presente gestión se cuenta con 101 usuarios autorizados en la categoría de GD que emplean la tecnología solar fotovoltaica, superando una potencia total instalada de 2.000 kilovatios (kW) y que se encuentran distribuidos dentro de los niveles de Nano generación, Micro generación o Mini generación.La Corporación informó que el cálculo de la compensación en el consumo, se realiza de acuerdo al Reglamento de Retribución por la Energía Inyectada a la Red de Distribución, según la Resolución AETN N°380/2024.Esta resolución, en su Artículo 5 establece que “la retribución de los excedentes de energía inyectados a las redes de distribución, se realizará a través de la obtención de créditos de energía contabilizados de manera mensual a favor del usuario con GD para que estos sean descontados de la Energía Consumida en el mes de inyección y/o en meses posteriores de facturación (...)”, detalla la normativa.Según ENDE, viene impulsando el desarrollo de la GD a través del uso de energías renovables, con el objetivo de reforzar la resiliencia. “Iniciativa que también contribuye al cambio de la matriz energética con el aprovechamiento de recursos energéticos locales de forma sostenible, con empoderamiento ciudadano, y aportando a la reducción de emisiones de CO2 del sector eléctrico”, ponderó.La GD en Santa CruzJosé Alejandro Durán, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE R.L.), informó a EL DEBER que a septiembre de 2025, la entidad tiene registrados 174 sistemas solares fotovoltaicos para GD y, la compensación cuando inyectan excedentes a la red de distribución, se realiza conforme a la normativa que es la Facturación Neta. En ese entendido, la potencia instalada de estos sistemas registrados en la CRE, alcanza los 2,78 MW y se estima, tomando en cuenta la radiación solar en Santa Cruz, una producción de electricidad de 352,8 MWh. El sector energético del gobierno apunta alcanzar los 77 GWh de producción de energía eléctrica mediante GD, con lo que se podrá ahorrar el equivalente aproximado en consumo de gas natural, de 592 millones de pies cúbicos (MMpc) al año.Sobre esa proyección, Durán consideró que “es muy alta”, debido a la actual situación económica del país, con escasez de divisas y un tipo de cambio del dólar que prácticamente dobla al tipo de cambio oficial. “En este contexto, hay que tomar en cuenta que el precio de los sistemas fotovoltaicos está por encima de los 1.000 dólares por kW instalado y al tratarse de equipos que necesariamente deben ser importados, en moneda nacional, estos equipos prácticamente doblaron el precio”, argumentó.El ejecutivo de CRE planteó que será necesaria la incorporación de políticas públicas energéticas nacionales que promuevan la penetración de estos sistemas fotovoltaicos en el país y, de esta manera aportar en el cumplimiento de los objetivos de disminuir los compromisos medioambientales. “Estas políticas deben tomar en cuenta, entre otros, el tipo de cambio de las divisas, el financiamiento de los sistemas y el sinceramiento del precio del gas natural para la generación de electricidad”, añadió.Cotización del dólar y oportunidadesEl analista Sergio Arnez resaltó que los precios de los sistemas solares fotovoltaicos bajaron considerablemente en los últimos años y ya están en su nivel maduro. “Antes de la subida del dólar, si los consumidores de las categorías Domiciliaria y Comercial, de baja demanda, instalaban estos sistemas, podían recuperar su inversión en alrededor de cinco años con los ahorros en las compras a la distribuidora de electricidad; ahora el tiempo es un poco más largo, pero sigue siendo interesante, más aún viendo lo que sucederá dentro de pocos años”, apuntó. Sugirió que para reducir el impacto de la importación de gas en las tarifas de electricidad, “se debería viabilizar la inversión privada en generación renovable a la brevedad posible, incentivando más la GD, permitiendo la inclusión de estas inversiones en los préstamos hipotecarios de vivienda existentes y nuevos”. De acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, el gas natural sostiene casi el 70% de la generación termoeléctrica del país; las plantas hidroeléctricas representan el 21%, mientras que las energías renovables no convencionales (eólica, solar y biomasa) alcanzan el 10%.EL DEBER intentó conocer las versiones de dicha cartera de Estado y de la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Energía Nuclear (AETN), pero no obtuvo respuestas.PARA SABER

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