La Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro), que aglutina a los distintos sectores productivos del país, hizo notar que ante la difícil situación económica que se atraviesa es de vital importancia trabajar de manera coordinada entre el sector público y el privado para evitar un mayor daño que demande más tiempo y recursos para superarlo. Reunidos en Cochabamba, la institución matriz del agro nacional hizo notar que la caída vertiginosa de la demanda interna, cuya consecuencia resulta el cierre de miles de unidades productivas a partir del inicio de la pandemia (Covid-19) y la falta de señales claras de reactivación económica, generan alta preocupación en el sector, debido al riesgo inminente del incremento en el desempleo, una mayor caída de los ingresos y el deterioro de las condiciones económicas de la población en general. “Es tiempo de unirse y avanzar entre todos para evitar una mayor crisis de nuestra economía que se está agotando y en el caso que no logremos una articulación adecuada, la factura será muy dura para nuestra población. Por ello, como sector estamos dispuestos a realizar los esfuerzos que se requieran, pero de forma coordinada con el sector público”, reflexiona una parte de la Declaración de Cochabamba, elaborada por Confeagro. En el encuentro se destacó que el sector genera más de 1,6 millones de empleos directos (28% del total nacional), aporta con el 13% al Producto Interno Bruto (PIB), contribuye con un 20% al ingreso de divisas y otorga seguridad alimentaria a la población, por lo que se indicó que tienen la responsabilidad de manifestar que ya es hora de aunar esfuerzos y trabajar por Bolivia. “Estamos poniendo nuestro aporte con la producción de alimentos. Este año posiblemente tengamos una cosecha récord en nuestra historia, sin embargo, nuestro esfuerzo no ayudará mucho a la reactivación si no trabajamos con los otros sectores”, dice otro fragmento del documento. Confeagro considera que urge aplicar medidas de reactivación económica, como control del contrabando, seguridad jurídica, financiamiento, apertura de mercados externos, acciones para incrementar el consumo de la producción nacional, promover la industrialización, poner en marcha la producción de urea, buscar la eficiencia en los servicios estatales para el agro y facilitar el uso de la biotecnología para la producción de insumos para el sector pecuario. “Hoy es el tiempo de actuar para evitar que lleguemos a consecuencias que no cuesten demasiado tiempo y recursos para la recuperación”, finaliza el pronunciamiento del agro boliviano.