“Queremos que nos paguen”. Esa fue la consigna lanzada este miércoles por un grupo de empresarios de la construcción que llegó hasta la Asociación de Municipios de Santa Cruz (Amdecruz) para exigir los desembolsos por diversos proyectos de infraestructuras entregados a las comunas cruceñas. A escala nacional, los diferentes niveles de Gobierno (central, municipal y departamental) acumulan una deuda con el sector de la construcción por más de Bs 2.500 millones. La situación se agravó por la emergencia sanitaria que vive el país por la presencia del coronavirus. Al igual que el resto de las actividades, la construcción paró, pero no sus obligaciones con trabajadores y proveedores. “Todos nos presionan, nuestra gente (trabajadores) y los proveedores. Incluso, hay planillas que no fueron pagadas desde hace un año”, aseguró Ruddy Granados, vocero de la Asociación Departamental de Constructoras de Santa Cruz (Adeconst-Sc), que agrupa a las pequeñas y medianas empresas del sector. “A mí me deben más de un millón de bolivianos por un proyecto del Fondo Indígena que entregué en Cuatro Cañadas”, agregó Hugo Soliz, pequeño constructor y miembro de esta asociación. Adeconst-Sc calcula que en todo el departamento las deudas de los municipios ascienden a Bs 309 millones Moisés Salces, presidente de Amdecruz, reconoció que existen varios proyectos impagos. La mayoría de ellos corresponden a obras financiadas por la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE), o por el programa Bolivia cambia Evo cumple, e infraestructura canalizada por el Fondo de Desarrollo Indígena (FDI).