La Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro), expresó su “profunda preocupación” ante el reciente anuncio de un incremento salarial a nivel nacional. En un comunicado, la organización advierte que esta medida, lejos de beneficiar al país, agrava la crítica situación de miles de unidades productivas que enfrentan crecientes dificultades para mantenerse operativas.
Según Confeagro, el alza salarial implica una elevación inmediata de los costos de producción, en un contexto ya marcado por la inestabilidad cambiaria. “Los costos están en niveles insostenibles debido al constante aumento del tipo de cambio”, señala la organización, que remarca cómo esto ha encarecido significativamente los insumos, la maquinaria y los equipos importados, indispensables para la actividad agropecuaria.
La confederación advierte que las unidades productivas están siendo forzadas a asumir obligaciones que solo pueden cumplirse mediante endeudamiento o sacrificio de activos productivos, medidas que, según Confeagro, comprometen seriamente la sostenibilidad del sector e incluso podrían derivar en el cierre definitivo de operaciones.
Frente a esta situación, el gremio propone una serie de medidas urgentes para aliviar la carga del sector y recuperar la competitividad. Entre ellas destacan: liberación inmediata de todas las exportaciones, acceso ágil a semillas mejoradas mediante trámites abreviados u homologación, además de garantías de abastecimiento de combustible sin interrupciones.
Además, plantean acceso fluido a divisas para cubrir las necesidades de importación. En el plano impositivo sugieren la eliminación del IVA y aranceles para insumos, maquinaria, equipos y genética.
Y, por último, el levantamiento de restricciones, cupos, franjas de precios, y cese del amedrentamiento a las unidades productivas.
“El incremento salarial perjudica de sobremanera al productor agropecuario, ya que eleva aún más sus costos de producción, haciendo inviable la continuidad de la actividad”, concluye la organización, que rechaza la medida.