La participación de Bolivia en el Foro Económico Internacional organizado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) —Banco de Desarrollo de América Latina— representa una oportunidad estratégica para reposicionar al país en la agenda económica regional, fortalecer su imagen ante organismos multilaterales y atraer inversión extranjera, según el analista económico Jaime Bravo, entrevistado por Bolivia TV.
Bravo explicó que este tipo de encuentros permiten a los países mostrar su realidad económica, sus condiciones de estabilidad, sus políticas fiscales y monetarias, así como su potencial para la inversión y el acceso a financiamiento internacional.
“Estos espacios sirven para presentar al país ante el mundo, mostrar sus características de inversión, su estabilidad económica y las posibilidades reales de atraer capital y créditos”, afirmó.
El analista destacó que la CAF, que inicialmente nació como un organismo de integración de países andinos, hoy tiene presencia en toda América Latina, lo que amplía el impacto político y económico de este tipo de foros.
En ese contexto, remarcó que Bolivia podrá exponer sus potencialidades productivas, su modelo económico y sus proyectos estratégicos ante presidentes, expresidentes, ministros, empresarios y representantes de organismos internacionales.
Uno de los ejes centrales del foro será la generación de políticas de corto, mediano y largo plazo, no solo en materia macroeconómica, sino también en áreas estructurales como educación, innovación, salud y desarrollo productivo.
“No se trata solo de atraer recursos, sino de construir una visión de desarrollo sostenible que permita mejorar la calidad de vida de la población”, sostuvo Bravo.
El especialista subrayó que la presencia de Bolivia en estos espacios internacionales envía una señal política clara de apertura al multilateralismo y de integración regional, rompiendo con esquemas de aislamiento ideológico del pasado. “Es una señal de política de Estado: Bolivia quiere formar parte de un bloque regional y conectarse con el mundo desde una lógica económica, no ideológica”, afirmó.
Bravo también destacó el contexto económico complejo que atraviesa el país, marcado por inflación, volatilidad cambiaria y reducción de reservas internacionales, lo que hace imprescindible la búsqueda de financiamiento externo, inversión extranjera directa y cooperación internacional. En ese marco, mencionó la importancia del acercamiento con organismos como la CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otras entidades multilaterales.
Asimismo, valoró la mejora en la calificación de riesgo país por parte de Fitch Ratings, lo que —según indicó— contribuye a mejorar la percepción internacional sobre Bolivia y facilita el acceso a créditos e inversiones. No obstante, advirtió que el rol de la Asamblea Legislativa será clave para generar marcos institucionales sólidos que garanticen seguridad jurídica, estabilidad normativa y sostenibilidad económica.
En relación con el impacto para la población, Bravo señaló que estos acuerdos internacionales deben traducirse en beneficios concretos: empleo, ingresos sostenibles, desarrollo productivo, fortalecimiento de la industria nacional y generación de divisas. “La gente necesita que estos foros se reflejen en mejoras reales en su economía diaria, no solo en discursos”, sostuvo.
Finalmente, remarcó que la participación de Bolivia en este foro económico regional no solo tiene un valor simbólico, sino estratégico: permite reconstruir relaciones internacionales, abrir mercados, atraer inversión y sentar las bases para un nuevo ciclo de desarrollo económico con integración regional y proyección global.