El miércoles, por segundo día consecutivo, las filas en los puntos de venta de carburante en el eje troncal del país continuaban largas, sobre todo por parte de vehículos livianos en busca de gasolina. Las filas por diésel, de vehículos livianos, ya se han ‘normalizado’ en buena parte del año.
Los choferes, sobre todo los del transporte pesado, han reaccionado con fuertes críticas a lo que podría ser el punto más bajo en la galopante crisis de combustibles en Bolivia que lleva más de dos años y medio.
Héctor Mercado, presidente de la Cámara de Transporte Pesado, calificó de “inaudito” e “inaceptable” que YPFB reconozca que no puede garantizar el suministro de combustible.
Bismark Daza, dirigente del transporte público de Santa Cruz, calificó de “irresponsables” las declaraciones del presidente de YPFB, Armin Dorgathen, por haber declarado que la semana en curso se desabastecería el mercado de combustibles.
“Lo único que ha hecho es alarmar a toda la ciudadanía, a todo el país. Imagínense ahorita la gente está alarmada diciendo que no va a haber combustible”, resaltó.
Los productores agropecuarios también viven en incertidumbre, como manifestó el gerente de Anapo, Jaime Hernández, más aún cuando los soyeros se aprestan a iniciar una cosecha en el Norte Integrado, de 350.000 hectáreas, de donde se espera obtener por lo menos 700.000 toneladas.
“También estamos próximos a iniciar la siembra de la más importante campaña que tiene el país, como es la de verano, donde nosotros estimamos sembrar un millón y medio de hectáreas, principalmente con soya, pero también con maíz y sorgo”, indicó Hernández.
Ni qué decir de los surtidores, donde los propietarios no saben cuándo terminará la escasez que ha llevado a muchos al colapso.
Contradicciones
La crisis llegó a este punto después de que el presidente de YPFB anunciara que la presente semana se produciría “un bache” en la provisión de combustibles en el país, con una reducción al 70% de las entregas a los establecimientos de venta porque la empresa estatal no cuenta con los dólares suficientes que deben ser provistos por el Ministerio de Economía.
Esa cartera de Estado, en un comunicado emitido cerca de la medianoche del martes, aseguró que el presupuesto en moneda boliviana para YPFB “está garantizado” para la subvención e importación de combustibles, pero no es su competencia asignarle divisas directamente.
“Este Ministerio ha atendido y procesado todas las solicitudes presupuestarias realizadas por YPFB y, a la fecha, no se cuenta con ningún pedido en curso”, expresó.
Más adelante, el comunicado acotó: “Es fundamental aclarar que no está dentro de las competencias del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas la asignación o entrega directa de divisas (dólares estadounidenses) a ninguna entidad pública o privada. Nuestra labor consiste en otorgar el presupuesto y la cuota en moneda nacional (Bs) para que cada entidad, incluyendo YPFB, gestione la compra de divisas ante el sistema financiero, conforme a la normativa vigente”.
El presidente de YPFB, Armin Dorgathen, en la conferencia de prensa convocada el martes, dijo que YPFB requiere $us 55 millones por semana para adquirir el combustible que se subvenciona a la población y que en este momento no se cuenta con las divisas suficientes para garantizar este abastecimiento.
“Son unos tres a cuatro días que vamos a tener problemas. Como YPFB no podemos garantizar el abastecimiento de combustible, ya que yo necesito que el Ministerio de Economía me garantice los recursos”.
El ejecutivo de YPFB responsabilizó también a la Asamblea Legislativa de que “nunca trabajó y no permitió que ingresen las divisas al país y el Ministerio de Economía tiene que hacer diferentes gestiones para poder garantizar las divisas y garantizarnos las divisas a nosotros (…)”, sostuvo.
“El Gobierno Nacional no descansa en su labor de gestionar y superar esta compleja coyuntura. Sin embargo, hacemos un firme llamado a la responsabilidad de todos los actores. La administración de cada empresa pública debe ceñirse con máxima diligencia a los procedimientos establecidos (...)”, agregó el Ministerio de Economía en su comunicado.
Frustración
En las filas de los expendios de carburante, las personas expresaron su desazón por las esperas prolongadas, la incertidumbre sobre si conseguirán combustible y el temor de quedar sin movilidad.
“El patrón es claro: la combinación de mayor desabastecimiento con incremento de precios responde más a maniobra política. Los wiphaleños buscan dejar la impresión de una crisis más incontrolable que la que provocaron, con el objetivo de sabotear el balotaje y la transmisión de mando presidencial”, dijo el usuario Franz Rafael en la página de Facebook de EL DEBER.
Otro usuario, identificado como Polo, sugirió: “Ya debían disminuir personal de esta empresa incapaz (YPFB), debían reducir los salarios o debían cerrarla si es improductiva”.
La advertencia del presidente de YPFB, de que no acudan a las estaciones si los tanques están medio llenos o completamente llenos, generó reacciones divididas: algunos la consideran razonable para priorizar quien necesita, otros la consideran una excusa para justificar la escasez.
Surtidores en incertidumbre
La gerente de la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), Susi Dorado, indicó el miércoles que la reducción de la provisión de combustibles, por parte de YPFB, disminuyó hasta un 60% en el departamento cruceño.
“Evidentemente, no estamos teniendo el combustible necesario para abastecer a toda la población. Hemos tenido una reducción bastante significativa. Estamos con aproximadamente un 50-60% de disminución. Sin embargo, reitero que hay que confiar en la palabra del presidente de YPFB, que indica que el día viernes este tema se va a solucionar”, dijo Dorado a los medios.
La ejecutiva subrayó que las estaciones de servicio necesitan, por lo menos, unos 3,5 millones de litros diarios de diésel y 3 millones de litros de gasolina para poder aprovisionar a todo el departamento, pero no se tiene certeza de cuánto volumen están entregando a los surtidores. “No tenemos idea porque ellos no transparentan la información, no la ‘cuelgan’ en ninguna parte. Nadie sabe dónde ir a comprar productos y si le va a llegar o no a ese punto de venta, porque Yacimientos (YPFB) no es transparente”, afirmó.
Consultada sobre las quejas de los conductores por una supuesta mala calidad de la gasolina en las últimas semanas, Dorado mencionó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) les informó que, como ente regulador y, de acuerdo a lo que establece el Decreto Supremo 4817, realizan pruebas de calidad a los productos que despacha YPFB.
“Nos han informado que han ido a varios expendios a hacer pruebas de calidad y ellos tienen un laboratorio móvil y, en ese laboratorio sacan la (muestra) calidad y hacen la prueba de que lo que está vendiendo la estación de servicio es exactamente la misma que YPFB ha entregado y, en teoría, nos indicaron que están dentro de lo establecido”, dijo.