La emergencia y crisis sanitaria causada por la pandemia de Covid-19 aceleró la transformación digital en el mundo empresarial. La conectividad ha permitido continuar con las actividades productivas, educativas, sociales, culturales, de entretenimiento, de comunicación e información, entre muchas otras.
A decir del CEO de Síntesis -empresa de outsourcing de procesos de negocios financieros para Bolivia-, Jorge Kuljis, la crisis sanitaria ha generado grandes oportunidades a las empresas vinculadas con el mundo de la tecnología, debido a la necesidad de acelerar los procesos digitales para superar las limitaciones de distanciamiento social y restricciones impuestas en el mundo. Expresó que los servicios tradicionales se vieron afectados por las medidas y tuvieron que digitalizar sus procesos. En el caso de Síntesis, durante el tiempo de cuarentena, dijo que trabajó de manera intensa para facilitar el pago a escala nacional de los bonos sociales distribuidos por el Gobierno. Procesó con su plataforma de alta disponibilidad, más de 10 millones de pagos en menos de 90 días. “Este servicio es un ejemplo de trabajo colaborativo del ecosistema de pagos del sistema financiero que logró integrarse en su totalidad y tener toda la plataforma lista en menos de 10 días”, explicó Kuljis. En este tiempo, apuntó que incorporaron nuevos clientes de manera acelerada que necesitaban la plataforma para seguir operando. Los mayores demandantes de soluciones tecnológicas son el Gobierno y los sectores salud, finanzas, comunicaciones, retail y el informal que recurrió a herramientas simples (WhatsApp, Facebook y transferencias digitales) para que su actividad económica siga con cierta normalidad. La situación que atraviesa el país, en opinión de Kuljis, acelerará la transformación digital en el sector público y privado, siendo el uso de la tecnología y el conocimiento los factores clave de éxito. “Los procesos de co-creación en el ámbito de ecosistemas serán la base para conseguir resultados positivos, imprescindibles para la sobrevivencia y desarrollo de las empresas establecidas en el mercado. Competirán con los nuevos emprendimientos digitales que nacen con propuestas de valor de alto contenido digital”, afirmó. Marco Marín, VP de Planificación de Datec, firma de soluciones tecnológicas, expuso que al inicio de la pandemia las empresas accedieron a soluciones para soportar el teletrabajo, incrementar la capacidad de sus sistemas para acceder a internet, aumentar VPN (red privada virtual) y equipos de computación para que sus colaboradores se conecten e integren, desde casa, con el resto del plantel de trabajadores. Ahora, advierte una demanda considerable de plataformas de colaboración en nube (dCloud), videoconferencia, chats y plataformas gratuitas. “Más allá de que operen, en la ‘nueva normalidad’ las empresas buscan su supervivencia, crecimiento y seguridad con el apoyo de las tecnologías relacionadas”, sostuvo Marín. El ejecutivo comentó que muchas empresas no estaban preparadas para la modalidad Home Office lo que incrementó la demanda de computadoras, impresoras y accesorios como mouse, auriculares, maletines en el área de soluciones personales. En la sección de infraestructura y ‘nube’, equipos de procesamiento y telecomunicaciones; y crecieron los pedidos de soluciones digitales de Software y servicios de pago. La banca, las telefónicas, aseguradoras y retail fueron los mayores demandantes. “La crisis sanitaria a escala global hizo que la transformación digital sea una realidad en las empresas”, denotó Marín. Desde Jalasoft, empresa dedicada al desarrollo de software, el CEO y fundador, Jorge López, cree que en Bolivia todas las pequeñas y medianas empresas de servicios no cuentan con medios digitales para ofrecer sus productos por internet porque no invirtieron en mejorar sus ofertas y se limitaron a sus tiendas físicas. Para ellos, Jalasof creó ‘The box’ una plataforma de e-commerce para ayudar a las pequeñas empresas a que comercialicen sus productos vía internet. Funciona en algunas tiendas y restaurantes de Cochabamba. “Esperamos que esto ayude mucho a los microempresarios que necesiten digitalizarse”, puntualizó. A juzgar por López, la pandemia cambió la relación entre empresa y empleado para el mundo tecnológico. Es decir, las compañías no estarán limitadas a empleados en un departamento, país o región. “Con la pandemia, este paradigma de la producción de oficina vs casa está resuelto. Es igual o mejor”, dijo, al acotar que en este proceso de convivir con el Covid-19 las firmas cambian o cierran. Desde Dismac, distribuidora mayorista de tecnología, el CEO Luis Fernando Saavadra, afirmó que el Home Office, la educación a distancia y el entretenimiento han sido los drivers (causantes) de que se dispare la demanda en algunas categorías, como televisores, computadoras y tabletas. Cree que en el mediano plazo los consumidores ‘tecnificados’ se mantendrán más afines a estas herramientas. Dio cuenta de que el e-commerce y la venta a distancia han sido elementos que permitieron a los clientes acceder a los productos y servicios. “Habilitamos los call center a distancia, creamos la página de e-commerce e incorporamos múltiples métodos de pago a distancia -con tarjeta de crédito, a través de la plataforma de Síntesis en farmacias y bancos, transferencia bancaria y Minicuotas”, subrayó. Mirada institucional La subgerente de la Agencia Santa Cruz Innova de Cainco, Liliana Serrate, dijo que efectivamente la pandemia y el aislamiento social aumentaron la demanda de soluciones tecnológicas. En el caso de la segunda, afirmó que generó una demanda de aplicaciones de delivery y comercio electrónico en el sector gastronómico y de alimentos (agroindustria). Aseveró que las empresas tuvieron que adaptar sus jornadas laborales a digitales para seguir brindando sus servicios. Ejemplificó al sistema financiero y las telefónicas que utilizaban aplicaciones de conexión con el cliente, pero que tuvieron que incrementar opciones digitales, con servicios de atención al cliente y tecnologías de comunicación (call center) para atender consultas y expandirse a otros servicios. En aplicaciones y soluciones digitales para el teletrabajo, Serrate refirió que se incluyeron plataformas internacionales como Zoom, Webex, Microsoft Teams, cuya penetración es alta en el mercado de servicios y educación. A su juicio, el mercado tecnológico, ahora más que nunca demanda programadores y desarrolladores de software para cubrir las necesidades de digitalización de servicios. “Las soluciones que brindan las startups presentes en el mercado de delivery están facilitando el comercio al brindar el canal de distribución ideal para llegar a los clientes. Muchas empresas optaron por crear sus propios canales, a través de sus plataformas o tiendas virtuales, para ofertar su cartera de productos y características a los clientes”, dijo. Serrate opina que el aislamiento social aceleró un proceso que ya venía en desarrollo a escala mundial, la cuarta revolución industrial -un proceso de implementación de tecnologías emergentes (Internet de las cosas, blockchain, impresión 3D, Big Data etc..) en los procesos productivos que generan cambios en la eficiencia productiva global-. Un factor clave de la cuarta revolución industrial, dijo que es la digitalización de los servicios y los canales de distribución, siendo un ejemplo de ello, los gigantes Amazon y Alibaba a nivel global. Evocando a Ricardo Buendía, profesor de la Universidad de Alcalá, Serrate señaló que en la ‘nueva normalidad’ el comercio pos-Covid-19 plantea un escenario híbrido entre lo digital y lo presencial con distancia. “La transformación digital en el comercio permitirá dar una respuesta más rápida a los cambios, mejorar la eficiencia operativa, automatizar tareas repetitivas o administrativas, reducir costes y stocks y producir en función de la demanda”, puntualizó, a tiempo de aludir que los cambios tecnológicos responderán a los modelos de negocio de las empresas, dado que radicará en las necesidades del nuevo cliente post pandemia que buscará soluciones, tanto digitales como físicas. Lectura de expertos Desde el comienzo de la pandemia y en los más de 100 días de la cuarentena, en criterio de Sergio Pereyra, consultor de servicios web, la industria del gaming, los servicios online relacionados con la vida fitness y el e-commerce han crecido exponencialmente. “Las industrias relacionadas con el streaming también registran un boom”, puntualizó. Denotó que, así como se registra mayor demanda en soluciones tecnológicas, aumentó la demanda de programadores, especialmente en el área de gaming. También de administradores de network que son requeridos por tanto flujo de internet y de datos en todo el mundo. “Sin administrador de network el internet se caería y, con ello, todo lo que tenga que ver con trabajo en la nube como AWS, Assure, Google Cloud. Todas las empresas tecnológicas ya están dentro del streaming, del gaming y de servicios de infraestructura web”, afirmó. A criterio de Pereyra, el factor tecnológico e informático es esencial para las empresas de cualquier área. “De las 10 compañías más grandes del mundo, nueve son tecnológicas. Antes, muchas de ellas eran petroleras y hoy no llegan al top 5. Todas las firmas se quedarán atrás sino adoptan estos cambios, como ya lo hicieron Twitter, Facebook, Apple, entre otras, que pueden trabajar un 100% remotamente”, concluyó. Carlos Ariel Cuéllar, gerente general de Ingenería Tecnología e Información (ITI), anticipa la llegada de WhatsApp Business y la posibilidad de pagar por esta plataforma. Cree que los sistemas de cobranza, gestión de inventario, dada la coyuntura, se volverán indispensables, al igual que el e-commerce que se adaptará a las necesidades de los clientes. “La información siempre fue esencial y es una herramienta de control que permite tomar decisiones. El crecimiento de la demanda de plataformas informáticas potenciará el desarrollo de las empresas”, aseguró Cuéllar. Canal digital esencial “El factor tecnológico e informático se tornan absolutamente esenciales en todas las industrias”, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic. Mencionó que antes las empresas más ‘avanzadas’ tenían una página web y trataban tímidamente de fomentar una interacción con sus clientes por ese medio. “Ese ámbito quedó chico en la nueva realidad y ahora se apela con mucha fuerza a todo tipo de canal digital que augure la posibilidad de generar ventas. En Bolivia ya existían, antes de la pandemia, pasarelas de pagos, aplicaciones móviles locales y posibilidades de trabajo y comercio vía internet. Sin embargo, hacía falta un catalizador que juntara las piezas y eso se ha dado, dramáticamente rápido, en el último trimestre. Hoy, salvando las distancias, Bolivia no es demasiado diferente de otros países en esta materia”, enfatizó.