El gerente general de Honda Autobol, Jaime Vaca Pereira, conversó con EL DEBER sobre el comportamiento del sector automotriz en 2025, un año marcado por la inestabilidad del dólar, restricciones para las transferencias y las elecciones generales. En ese complejo contexto, la empresa se enfoque en priorizar la relación con el cliente, asegurar disponibilidad de repuestos, atención personalizada y un servicio técnico altamente especializado, para amortiguar el impacto negativo, obteniendo buenos resultados.
El 2025 fue un año particularmente complejo para el país y la economía, ¿cómo lo vivió el sector automotriz?
Fue un año muy difícil y desafiante, no solo para el sector automotriz, sino para toda la industria en general. La inestabilidad del dólar, los factores políticos y las restricciones para transferencias al exterior afectaron de manera directa a las importaciones. En términos generales, las importaciones en Bolivia se contrajeron casi a la mitad, desde productos básicos hasta maquinaria pesada.
¿Cómo logró Honda Autobol afrontar ese escenario adverso?
Tuvimos una ventaja clave: entramos al 2025 con un stock importante de vehículos que logramos consolidar desde el 2024. Eso nos permitió amortiguar el impacto que tuvo la caída de importaciones y evitar una reducción drástica en ventas. Si el mercado importó un 50% menos, lo lógico era vender un 50% menos; sin embargo, nuestras ventas se redujeron alrededor de un 30%.
A pesar de la caída en unidades, los resultados financieros fueron estables, ¿a qué se debe?
Sin duda al fortalecimiento del servicio postventa. Cuando el acceso a un vehículo nuevo se vuelve más difícil, el cliente cuida y mantiene más el que ya tiene. Ese fue nuestro enfoque estratégico: priorizar la relación con el cliente, asegurar disponibilidad de repuestos, atención personalizada y un servicio técnico altamente especializado.
Eso quiere decir que el servicio de posventa se convirtió en un pilar del negocio ...
Totalmente. Fue el contrapeso que nos permitió equilibrar la balanza. Nos enfocamos en clientes a los que les vendimos vehículos hace más de 10 o 15 años, reforzando la fidelidad. Hoy el posventa es fundamental para las concesionarias, porque los vehículos son cada vez más tecnológicos y requieren personal capacitado, herramientas especiales y protocolos de fábrica.
¿Qué diferencia al servicio técnico oficial frente a talleres independientes?
La tecnología. Hoy los vehículos incorporan sistemas electrónicos avanzados, motores híbridos y eléctricos. Eso exige técnicos altamente capacitados. En Honda contamos con programas de formación continua, acceso directo a la fábrica y una universidad en línea para nuestro personal. Nuestros técnicos son ingenieros mecánicos con subespecialidades en electrónica y sistemas eléctricos.
¿Cómo cambió el comportamiento del consumidor en este contexto?
Muchos clientes que pensaban cambiar su vehículo decidieron extender su uso uno o dos años más. Tenemos casos concretos de clientes que optaron por invertir en el mantenimiento integral de su vehículo en lugar de comprar uno nuevo. Eso reforzó aún más la importancia del posventa y la confianza en la marca.
¿Qué expectativas tienen para 2026?
Somos optimistas. Los indicadores muestran una mejora gradual y mayor confianza en el mercado. Este año vamos a retomar los lanzamientos: presentaremos la nueva WR-V de última generación y la ZR-V híbrida, además de seguir ampliando nuestra oferta de modelos híbridos.
Honda ha apostado fuerte por la electrificación, ¿cuál es la estrategia para Bolivia?
Honda proyecta que para 2028 toda su línea sea híbrida o eléctrica. En Bolivia, el híbrido será el protagonista. No contamos con la infraestructura necesaria para una adopción masiva de eléctricos, especialmente fuera de las ciudades. El híbrido ofrece autonomía, ahorro de combustible y no depende de puntos de carga.
¿Cuál es la proyección del mercado para los próximos años?
En el hemisferio sur, estimamos una proporción de 80% híbridos y 20% eléctricos. El híbrido es la solución más realista para nuestra región. Ofrece eficiencia, confort y versatilidad, sin sacrificar movilidad. Esa será la tendencia dominante en Bolivia.
¿Qué representa Honda para Autobol tras casi 17 años de trabajo?
Ha sido un camino de mucho esfuerzo y dedicación. Logramos posicionar una marca que hoy es sinónimo de calidad, seguridad y confiabilidad. Honda es una industria global muy sólida y nuestro mayor logro ha sido construir una relación cercana y duradera con el cliente, basada en el servicio y la confianza.