La renovación generacional se ha convertido en una constante en la era de Óscar Villegas al mando de la selección boliviana. De cara a los amistosos internacionales frente a Panamá, en Tarija, y México, en Santa Cruz, el seleccionador mantiene la misma línea de convocatorias jóvenes que ha marcado su proceso.
El promedio de edad del plantel convocado es de apenas 23,08 años, una cifra que refleja claramente la intención del cuerpo técnico. Del total de jugadores, 13 son menores de 23 años (54%) y cuatro no superan los 20 (17%), confirmando la fuerte presencia de futbolistas en etapa de proyección y desarrollo.
A esta base juvenil se suma la experiencia internacional de nueve legionarios, que representan el 38% de la nómina. La combinación entre juventud y roce en el exterior es uno de los pilares que Villegas busca consolidar pensando en los desafíos que se avecinan.
Entre las principales novedades destacan las primeras convocatorias de Máximo Mamani y Dieguito Rodríguez, quienes tendrán la oportunidad de mostrarse en el combinado absoluto. Además, regresan Ramiro Vaca, ausente desde el duelo ante Uruguay en El Alto el 25 de marzo de 2025, y Bruno Miranda, quien no era citado desde el encuentro frente a Argentina en Buenos Aires, el 16 de octubre de 2024.
Como complemento al grupo principal, el entrenador decidió invitar a dos jóvenes talentos: Nicolás Villarroel y Escleizon Freita, futbolistas que estarán bajo observación en estos compromisos y podrían ganar espacio en futuras convocatorias.
Bolivia enfrentará a Panamá el domingo 18 en Tarija y, una semana después, el 25, medirá fuerzas con México en el estadio Tahuichi Aguilera. Ambos partidos se perfilan como las últimas pruebas de la Verde antes del repechaje que se disputará en marzo, precisamente en territorio mexicano.